Ocho asociaciones de La Palma, entre ellas colectivos de personas afectadas por la erupción volcánica de 2021 y entidades vecinales de zonas impactadas, han trasladado una serie de recomendaciones dirigidas tanto a la ciudadanía como a las autoridades de Tenerife ante la actual situación de actividad volcánica anómala en la isla.
Los colectivos, que vivieron de primera mano la erupción del Tajogaite en el Valle de Aridane, aseguran seguir con atención la evolución del fenómeno en Tenerife y consideran que aún se está a tiempo de reforzar la cultura de la prevención, sin caer en alarmismos, para evitar errores como los que, a su juicio, se produjeron en 2021.
“Actuar a tiempo evita improvisaciones”
Las asociaciones sostienen que prepararse ante una posible erupción no implica generar pánico, sino dotar a la sociedad de herramientas para responder con eficacia si el escenario llegara a materializarse. Según exponen, la anticipación permite salvar vidas, reducir daños materiales y psicológicos y facilitar una recuperación más ágil para las personas damnificadas.
Recuerdan que, en La Palma, a la emergencia volcánica se sumaron posteriormente dificultades añadidas vinculadas a la reconstrucción y a la incertidumbre sobre el futuro de muchas familias afectadas.
Llamamiento
Los colectivos señalan que, de acuerdo con el Comité Científico del PEVOLCA, la reactivación volcánica detectada en Tenerife desde 2016 continúa en aumento una década después. En este contexto, defienden que es el momento de aplicar el principio de precaución y adoptar medidas preventivas inmediatas.
Entre sus planteamientos figura la necesidad de informar y formar a la población sobre los distintos riesgos volcánicos, las pautas de autoprotección y los protocolos específicos en cada municipio o comarca, con el objetivo de proteger a las personas y minimizar daños en bienes y animales.

Las asociaciones firmantes
El comunicado está suscrito por la Plataforma de Afectados por el Volcán Cumbre Vieja 2021, la Asociación Social Volcán Cumbre Vieja, la Asociación de Vecinos de La Laguna (La Palma), la Iniciativa Ciudadana de Afectados por el Volcán, la Asociación Agua para La Palma, la Asociación Tierra Bonita, la Asociación Protectora de Animales y Plantas Benawara y la Asociación Unidad de Protección Animal (UPA-La Palma).
Estos colectivos apelan a la experiencia adquirida tras la erupción de 2021 para plantear propuestas que, consideran, pueden contribuir a una mejor gestión del riesgo en Tenerife y en cualquier isla con actividad volcánica.
Transparencia y acceso a la información científica
Entre las principales recomendaciones figura la exigencia de una comunicación clara, periódica y rigurosa sobre la evolución de la actividad volcánica. Reclaman que la ciudadanía tenga acceso no solo a conclusiones científicas, sino también a datos en tiempo real sobre sismicidad, emisiones de gases o deformación del terreno.
En su opinión, la transparencia es fundamental para fortalecer la confianza institucional y permitir que la población comprenda el alcance real de la situación.
Formación, simulacros y actualización de planes
Otro de los bloques destacados es la formación en protocolos de emergencia. Las asociaciones proponen que se instruya a la población en medidas de autoprotección y evacuación, acompañando estas acciones de simulacros periódicos en municipios con riesgo.
También instan a actualizar los planes municipales de emergencia por riesgo volcánico, teniendo en cuenta población vulnerable, infraestructuras críticas, vías de evacuación y atención a animales. Recuerdan que en Tenerife ya existe un plan insular, a diferencia de lo que ocurría en La Palma antes de la erupción.

Seguros, catastro y ordenación del territorio
Las entidades subrayan la importancia de garantizar la cobertura aseguradora de inmuebles situados en zonas de riesgo volcánico, incluyendo tanto continente como contenido, para agilizar indemnizaciones en caso de siniestro.
Asimismo, recomiendan mantener las propiedades correctamente inscritas en el Catastro y en el Registro de la Propiedad, lo que facilitaría el acceso a ayudas. También plantean actualizar los planes de ordenación territorial para reflejar de forma clara la peligrosidad volcánica y facilitar una eventual reconstrucción.
Protección de animales
Entre sus propuestas figura la previsión de espacios adecuados para alojar animales de compañía y de granja durante una emergencia, así como la correcta inscripción en registros oficiales.
Las asociaciones recuerdan además la vigencia de la Ley de Volcanes de Canarias, impulsada tras la erupción del Tajogaite, que contempla planes de sensibilización, vigilancia del riesgo y medidas de apoyo integral a las personas afectadas en caso de una futura erupción.
Aprender de 2021 para no repetir errores
Los colectivos palmeros sostienen que en 2021 no existía una cultura preventiva consolidada ni una planificación actualizada del riesgo volcánico en las zonas que resultaron destruidas. Señalan que esa experiencia debe servir para reforzar la preparación institucional y social.
A su juicio, la resiliencia colectiva y la confianza en las instituciones se construyen en periodos de calma. Por ello, consideran que Tenerife está en un momento clave para reforzar la prevención y aplicar medidas que permitan afrontar cualquier eventualidad con mayor preparación y coordinación.