El Cabildo de Tenerife ha elevado el nivel de emergencia ante el impacto de la borrasca Therese y ha declarado la situación de alerta máxima en el norte de la isla, mientras mantiene el riesgo máximo en el área metropolitana y la situación de alerta en el resto del territorio. La decisión se produce tras un cambio significativo en el comportamiento del fenómeno meteorológico, que continúa dejando lluvias intensas y condiciones adversas.
Como parte de las medidas adoptadas, se ha decretado la suspensión de la actividad lectiva en toda la isla, así como la prohibición de actividades culturales, sociales o deportivas, tanto en espacios abiertos como cerrados. También quedan canceladas aquellas que impliquen desplazamientos entre municipios, en un intento de reducir al máximo la exposición al riesgo.
Suspensión generalizada
Las restricciones afectan a toda la isla y suponen la paralización de la actividad pública en múltiples ámbitos. El Cabildo ha optado por reforzar las medidas preventivas ante la evolución de la borrasca, que presenta un comportamiento inestable con episodios de lluvia intensa en cortos periodos de tiempo.
Entre las decisiones adoptadas, se incluye la suspensión de todos los eventos de pública concurrencia, lo que impacta directamente en la agenda cultural, deportiva y social de Tenerife. Estas medidas buscan evitar concentraciones de personas y desplazamientos innecesarios en un contexto de riesgo meteorológico elevado.
Asimismo, se ha procedido al cierre de infraestructuras y espacios naturales en distintos puntos de la isla. En concreto, se ha cerrado la carretera de acceso a Punta de Teno (TF-445) y los accesos al Parque Nacional del Teide a través de las vías TF-21, TF-24 y TF-38.
Prohibiciones
El Cabildo también ha prohibido el acceso a senderos, pistas forestales, áreas recreativas, zonas de alta montaña y espacios naturales protegidos, con el objetivo de evitar situaciones de peligro en entornos especialmente sensibles a fenómenos meteorológicos adversos.
Estas restricciones se suman a la recomendación dirigida a los ayuntamientos para que activen sus planes de emergencia municipales (PEMU), especialmente en zonas con riesgo de inundaciones, barrancos o áreas del litoral.
La presidenta del Cabildo de Tenerife, Rosa Dávila, ha explicado que la decisión de elevar el nivel de alerta responde a la evolución del fenómeno, marcado por su carácter cambiante y la intensidad de las precipitaciones. En este sentido, ha insistido en que la prioridad es anticiparse y proteger a la ciudadanía ante posibles incidencias.
Más de 200 incidencias y lluvias intensas
Las lluvias registradas durante este martes han dejado acumulados significativos en distintos puntos de la isla. En zonas como Tacoronte, Mesas del Mar y el área metropolitana se han superado los 80 litros por metro cuadrado en una hora, en un contexto en el que la Agencia Estatal de Meteorología (AEMET) mantiene el aviso naranja por precipitaciones de hasta 30 litros por metro cuadrado en una hora.
Como consecuencia de estas condiciones, se han contabilizado más de 200 incidencias en Tenerife, lo que refleja el impacto del temporal en infraestructuras, vías y entornos urbanos. El jefe de Protección Civil, Néstor Padrón, ha señalado que el carácter errático de la borrasca obliga a extremar la vigilancia, ya que las lluvias intensas y localizadas pueden generar problemas de forma rápida, especialmente en barrancos y zonas urbanas.
Llamamiento a la ciudadanía
Desde el Cabildo se insiste en la necesidad de que la población actúe con responsabilidad y reduzca al máximo los desplazamientos, evitando cualquier actividad en zonas de riesgo. También se recomienda extremar la precaución en carretera y mantenerse alejados de barrancos y zonas costeras expuestas.
El dispositivo de emergencias permanece completamente activado, con todos los recursos insulares —tanto ordinarios como extraordinarios— en situación de alerta. El seguimiento de la borrasca se realiza de forma continua desde el Centro de Coordinación Operativa Insular (CECOPIN), con el objetivo de responder con rapidez ante cualquier incidencia.
Las medidas entraron en vigor a las 20:45 horas de este martes, 24 de marzo, y se mantendrán activas mientras persistan las condiciones meteorológicas adversas, en un escenario en el que la prioridad sigue siendo garantizar la seguridad de la población en toda la isla de Tenerife.