Más de 123 millones de euros costará la ampliación de la TF-1 que el Gobierno de Canarias quiere impulsar entre la salida del falso túnel de Erques y la entrada al Túnel del Bicho, en el sur de Tenerife. El proyecto fue aprobado por el Ejecutivo regional el pasado diciembre y se encuentra sometido a información pública durante 30 días para la presentación de alegaciones. La actuación no contempla grandes expropiaciones y prevé la conversión de este tramo de carretera en autovía.
Según los documentos disponibles en el tablón de anuncios del Gobierno de Canarias, el Ejecutivo regional impulsa la ejecución de la segunda calzada de la TF-1 entre la salida del falso túnel de Erques y la entrada al Túnel del Bicho. La actuación cuenta con un presupuesto de licitación de 123.914.476 euros y tiene como objetivo avanzar en el cierre del Anillo Insular, reforzando la conexión entre el sur y el noroeste de la isla.
Una autovía con cinco carriles
El nuevo trazado contará con tres carriles en sentido Santiago del Teide y dos carriles en sentido Adeje, con una velocidad de proyecto de 80 kilómetros por hora. Tal y como recogen los documentos del proyecto, aunque el título alude al tramo Erques–Santiago del Teide, las obras se localizan realmente entre la boca de salida del falso túnel de Erques y la entrada al Túnel del Bicho.
El desdoblamiento se ejecutará mediante la ampliación de la plataforma hacia el “lado mar”, lo que implicará la realización de desmontes y terraplenes y la adaptación de la geometría existente. Esta ampliación afecta a los ramales de aceleración y deceleración de los enlaces actuales, a caminos adyacentes, a distintas obras de drenaje y a estructuras ya existentes que deberán ser ampliadas o adaptadas para dar servicio a la nueva calzada.
El proyecto incluye la adecuación de viaductos y pasos inferiores, nuevas actuaciones de drenaje transversal y longitudinal, la reposición de caminos y viales locales afectados, la ejecución de firmes y pavimentos, la instalación de sistemas de contención y otros equipamientos propios de una autovía. Las obras se completan con medidas de integración paisajística y restauración ambiental para minimizar el impacto sobre el entorno.
Expropiaciones
La documentación incorpora además el estudio de las expropiaciones necesarias para la ejecución de las obras. Al tratarse de una carretera de interés regional, integrada en el grupo de autopistas y autovías, los límites de expropiación se establecen a ocho metros desde el borde de la explanación en el tronco de la vía, en los ramales y en las obras de drenaje, así como en el borde de la explanación en los caminos de servicio.
Según el proyecto, se considera como suelo ya expropiado la superficie delimitada por la poligonal definida en el tramo Adeje–Santiago del Teide ya ejecutado, y solo se prevén nuevas expropiaciones cuando la nueva poligonal sea exterior a la anterior. No se incluyen parcelas cuya titularidad corresponda a organismos públicos, como los ayuntamientos de Guía de Isora y Santiago del Teide.
Ocupaciones temporales y tráfico
Asimismo, se contemplan ocho parcelas susceptibles de ocupación temporal, sin afección a edificaciones, destinadas principalmente a instalaciones provisionales, zonas de acopio y accesos a las cimentaciones de los viaductos, con plazos de ocupación que oscilan entre 12 meses y la duración total de la obra, estimada en 60 meses.
El proyecto incorpora también estudios de tráfico con horizonte en el año 2048, teniendo en cuenta el incremento de la demanda derivado del cierre del Anillo Insular y las previsiones publicadas por el Cabildo Insular de Tenerife.
El proyecto, recogido en la Resolución de 9 de diciembre de 2025, permanecerá en exposición pública durante un plazo de 30 días. Ha sido elaborado por las consultoras OHS Ingeniería, S.L. y Omicron Amepro, S.A., mientras que el Estudio de Impacto Ambiental ha sido redactado por Rosendo Jesús López López, de Evalúa Soluciones Ambientales, S.L..
