El Cabildo de Tenerife ha firmado este lunes con la empresa Telespazio Ibérica el contrato para el desarrollo de la constelación de satélites que monitorizarán las islas occidentales. Este semestre comenzarán los trabajos para diseñar y, posteriormente, desplegar los satélites, cuyo horizonte para empezar a orbitar se sitúa a finales de 2028.
El calendario previsto contempla que el despliegue completo de la constelación se produzca a principios de 2028. Antes, ya se pondrá en órbita un satélite en el primer semestre de 2027. En total, la constelación estará formada por cuatro satélites que, como principal característica, portarán la cámara Drago 3, desarrollada por ingenieros del Instituto de Astrofísica de Canarias, destacada por sus imágenes en el espectro infrarrojo.
Tecnología infrarroja de alta precisión
“Esta cámara es un orgullo para Canarias y para España”, ha apuntado el CEO, quien ha asegurado que la Constelación Islas Canarias “va a ser la segunda mejor constelación del mundo en infrarrojo de onda corta”. “El tipo de imagen que va a tomar esta cámara es el de segunda mejor resolución del mundo”, ha explicado el CEO de la empresa, destacando que la constelación se sitúa como “líder indiscutible” en el servicio de imágenes de infrarrojo de onda corta, especialmente para incendios forestales, inundaciones, volcanes, actividad humana y biodiversidad.
Hernández ha explicado que los satélites están compuestos por una plataforma bus satelital que pesa 80 kilos, lo que es “mucho más grande” que las plataformas usadas por micro y nanosatélites. “Lo hacemos así para tener menos satélites, menos lanzamientos, menos riesgo y más sensores en cada satélite, de forma que en cada pasada podamos tomar imágenes completas”, ha detallado.
Fases de lanzamiento y validación
Con el primer lanzamiento de 2027 se elevará el nivel de madurez de la cámara Drago 3, al quedar testada en el espacio. Este primer lanzamiento busca garantizar que la cámara funcione correctamente, como ya lo hacen sus predecesoras. “No tiene apenas riesgo”, ha explicado el CEO, en referencia a que la mayoría de la tecnología ya ha sido validada en el espacio.
“Esta misión espacial es operacional: busca ofrecer un servicio útil a los ciudadanos”, ha valorado el CEO, quien ha añadido que “solo un sistema maduro y probado en el espacio puede proporcionar un servicio operacional”.

Lanzamientos y colaboración internacional
En el segundo semestre de 2028 se lanzarán los tres satélites restantes. En total, se prevé que porten entre 9 y 12 cámaras, dependiendo del satélite. El lanzamiento se realizará con la empresa estadounidense SpaceX, en una misión compartida desde Estados Unidos. La razón de este método es el coste y la fiabilidad, ya que la compañía de Elon Musk es una de las más fiables del mercado.
El “cuello de botella” del proyecto, ha explicado Hernández, es el segmento en tierra de la constelación, es decir, la explotación de los datos recogidos. Los satélites pasarán cada día por Canarias, pero también orbitarán sobre regiones como China, Sudamérica, Norteamérica o Australia, lo que permitirá una mayor capacidad de recogida de datos. Esto evidencia la existencia de un modelo comercial y científico, ya que la constelación no solo servirá para monitorizar Canarias, sino también para comercializar información y favorecer el desarrollo científico y tecnológico con base en el archipiélago.
Riesgos y contexto geopolítico
Por el momento, se prevé que el calendario no se vea afectado por la guerra en Oriente, al no impactar en las materias primas necesarias para su construcción, como sí ocurrió tras la pandemia de COVID-19, cuando se produjo un desabastecimiento de tierras raras.
El único riesgo identificado es el “reto de los lanzamientos”, que se realizarán desde Estados Unidos. “Un cambio geopolítico podría tener impacto”, ha señalado el CEO de Telespazio Ibérica, Carlos Hernández, empresa adjudicataria del contrato de 19 millones de euros. No obstante, por ahora no se prevén retrasos derivados del contexto internacional.
“Hubo una crisis fuerte de componentes electrónicos hace unos años, con la COVID, que podría repetirse e introducir algún retraso”, ha explicado el CEO sobre el déficit de componentes electrónicos y tierras raras, fundamentales para estos satélites. “A día de hoy no prevemos retrasos en el proyecto, aunque seguimos vigilantes”, concluyó.

