Granadilla de Abona ha participado en un operativo de control en el aeropuerto Tenerife Sur, desarrollado de forma coordinada con distintas administraciones y cuerpos de seguridad, con el objetivo de luchar contra el transporte público ilegal.
En este sentido, se ha detectado especialmente la actividad de los conocidos como taxis pirata, que trasladan a personas de forma irregular con vehículos particulares. Esta práctica ha sido denunciada en numerosas ocasiones por el sector del taxi en la isla ya que fomenta el intrusismo.
Según ha informado el consistorio en un comunicado, el dispositivo se llevó a cabo junto a la Consejería de Transportes del Gobierno de Canarias, la Dirección General de Transporte y diversos cuerpos policiales, con la finalidad de garantizar un "servicio de transporte seguro y legal" tanto para residentes como para turistas.
Denuncias
El operativo contó con la participación de tres agentes del GRUTE, cuatro agentes de la Policía Local de Granadilla de Abona (entre ellos personal de atestados, guías caninos y un agente destinado en el aeropuerto), una patrulla del Cuerpo General de la Policía Canaria y tres patrullas de la Policía Local. Durante la actuación se inspeccionaron un total de 15 vehículos turismo y 11 vehículos de transporte de viajeros.
Como resultado del operativo, se formularon dos denuncias por tenencia de drogas, dos denuncias por resultado positivo en pruebas de drogotest y dos denuncias genéricas de tráfico, todas ellas tramitadas por la Policía Local. Asimismo, el Cuerpo General de la Policía Canaria gestionó seis denuncias en materia de transporte.