Marco geográfico en el que se inserta la Parcela DISA Granadilla. / ESTUDIO AMBIENTAL ESTRATÉGICO
Marco geográfico en el que se inserta la Parcela DISA Granadilla. / ESTUDIO AMBIENTAL ESTRATÉGICO

Disa obtiene el aval ambiental para planificar su parcela en Granadilla como nodo energético

Tres años después de la suspensión de la tramitación de su evaluación ambiental, Disa ya ha recibido el visto bueno para la planificación urbanística de la parcela de 275.000 metros cuadrados que tiene en Granadilla de Abona

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Tres años después de la suspensión de la tramitación de su evaluación ambiental, Disa ya ha recibido el visto bueno de la Comisión de Evaluación Ambiental de Tenerife (CEAT) para la planificación urbanística de la parcela de 275.000 metros cuadrados que tiene en el municipio de Granadilla, donde prevé instalar en un futuro una planta de hidrógeno verde y en cuyo emplazamiento se proyecta también ubicar una de las centrales de emergencia para evitar apagones que impulsa la energética.

La CEAT ha determinado que la planificación que busca hacer la energética en su parcela, para que tenga un uso energético, es ambientalmente viable. En concreto, concluye que el proyecto de urbanización no tiene “efectos significativos sobre el medio ambiente”, por lo que no deberá someterse a una evaluación de impacto ambiental ordinaria, siendo suficiente la tramitación simplificada. Eso sí, deberán aplicarse una serie de medidas para corregir algunas afecciones ambientales detectadas, principalmente calificadas como “moderadas”.

Aval ambiental y alcance del proyecto

El acuerdo, adoptado en abril de 2026, incluye tanto la Declaración Ambiental Estratégica (DAE) como el Informe de Impacto Ambiental (IIA), lo que supone la validación ambiental del proyecto y despeja el camino para su aprobación definitiva por el Cabildo de Tenerife.

El objeto del proyecto es transformar una parcela de unos 275.000 metros cuadrados en una plataforma logística y energética especializada, capaz de albergar actividades de almacenamiento, distribución y generación energética. La iniciativa pretende, además, resolver el vacío urbanístico existente tras la anulación del planeamiento territorial previo y el bloqueo del desarrollo municipal, habilitando de forma inmediata un suelo considerado estratégico para la transición energética de Tenerife.

Hidrógeno verde y usos energéticos

La parcela contempla la instalación de infraestructuras de almacenamiento de combustibles y abre la puerta a la implantación de una planta de hidrógeno verde, un vector energético que todavía no se ha desarrollado en la isla.

En ese mismo ámbito, y en paralelo a este planeamiento, se ha proyectado además la instalación de la central de generación eléctrica de emergencia Los Abrigos que impulsa Disa, lo que ha obligado a la energética a replantear la ubicación de la futura planta de hidrógeno dentro de la parcela.

Esta central de emergencia alcanzará los 14,8 megavatios, estará compuesta por ocho grupos electrógenos y estará alimentada por gas. La central, de carácter temporal y modular, funcionará como respaldo energético para evitar apagones y dar estabilidad a la red eléctrica insular. Se trata de una instalación basada en motores de combustión que solo entrarían en funcionamiento en escenarios de emergencia.

Las afecciones ambientales

Entre las principales afecciones identificadas del planeamiento urbanístico figura el impacto sobre el medio natural. El ámbito alberga hábitats de interés comunitario asociados a matorral xerófilo, así como la presencia de la especie protegida Pimelia canariensis. El proyecto contempla la conservación parcial de estos espacios mediante su integración en zonas verdes y la aplicación de medidas como el trasplante de flora y la traslocación de fauna.

Asimismo, el informe reconoce la existencia de riesgos hidráulicos en el Barranco del Camello, que se resolverán mediante su encauzamiento y adaptación a eventos de alta intensidad. También se prevé la preservación de los barrancos de El Cobón y Tagoro como corredores ambientales dentro del ámbito industrial.

Impacto, agua y medidas correctoras

El documento destaca que el suelo presenta ya un elevado grado de degradación ambiental por actividades previas, lo que reduce el impacto relativo de su transformación, al tiempo que permite incorporar actuaciones de restauración y limpieza. No obstante, la urbanización implicará la transformación irreversible del terreno y la consolidación de un enclave industrial energético.

En cuanto a los recursos, el proyecto estima una demanda de agua de unos 310 metros cúbicos diarios, que será cubierta mediante conexión a las infraestructuras existentes del polígono industrial. También se establecen condiciones estrictas para el tratamiento de vertidos, la eficiencia energética y la reducción de la contaminación lumínica.

La alternativa finalmente seleccionada, según el análisis técnico, es la que permite compatibilizar el mantenimiento de las infraestructuras energéticas existentes con el desarrollo futuro, optimizando la distribución de usos y reforzando las zonas de protección ambiental. El informe concluye que el proyecto es ambientalmente viable y compatible con la planificación territorial y sectorial vigente, siempre que se cumplan las condiciones establecidas.