En un mercado inmobiliario cada vez más tensionado, encontrar una ciudad de Tenerife donde comprar vivienda sin asumir precios desorbitados se ha convertido en una auténtica carrera de fondo para muchas familias canarias. Mientras el coste del metro cuadrado sigue escalando en buena parte del Archipiélago, todavía hay municipios que resisten mejor la presión del mercado y ofrecen condiciones más equilibradas para vivir a largo plazo.
Los últimos datos confirman que no todo el territorio evoluciona al mismo ritmo y que elegir bien la ubicación puede marcar una gran diferencia en el precio final de una casa.
Mercado al alza
Según los datos publicados por el portal Idealista, el precio medio de la vivienda en venta en Canarias ronda a comienzos de 2026 los 3.200 euros por metro cuadrado, tras encadenar varios años de subidas continuadas. En comparación con enero de 2025, el incremento interanual se sitúa en torno al 11,7%, una evolución que refleja la fuerte presión sobre el mercado residencial.
Hace apenas cuatro años, en 2022, el precio medio todavía se mantenía por debajo de los 2.000 €/m², lo que pone de manifiesto la intensidad del encarecimiento registrado en el último ciclo inmobiliario.
Diferencias provinciales
El análisis por provincias evidencia un comportamiento desigual. En la de Santa Cruz de Tenerife, el precio medio alcanza los 3.366 €/m², mientras que en la de Las Palmas se sitúa en 2.952 €/m².
No obstante, la provincia oriental ha sido la que más se ha encarecido en el último año, con una subida cercana al 11,9%, frente al 11% registrado en la occidental. Una tendencia que mantiene la brecha entre territorios, pero con ritmos de crecimiento similares.
Municipios más caros
Dentro de la provincia de Santa Cruz de Tenerife, varios municipios del sur concentran los precios más elevados del Archipiélago. Adeje lidera el ranking con 4.549 €/m², seguido de Guía de Isora con 4.050 €/m² y Arona con 3.794 €/m².
Estos valores sitúan a estas localidades entre las más caras de Canarias, impulsadas en gran medida por la demanda turística y la inversión residencial vinculada al alquiler vacacional.
Una excepción clara
En el extremo opuesto aparece San Cristóbal de La Laguna, uno de los pocos municipios de Tenerife donde el precio de la vivienda no solo es más bajo, sino que incluso ha registrado ligeros descensos en los últimos meses.
El precio medio del suelo residencial se sitúa en torno a los 2.111 €/m², con una bajada del 0,2% respecto al mes anterior. En barrios como La Cuesta, Finca España o Geneto, el precio de compra baja de los 1.900 €/m², una diferencia clave para quienes buscan viviendas más amplias o con terreno.
Por qué elegir La Laguna
Más allá del precio, La Laguna reúne factores que la convierten en una de las mejores ciudades de Tenerife para comprar una casa y vivir. Declarada Patrimonio de la Humanidad, combina valor histórico con una amplia oferta de servicios básicos, centros educativos, sanitarios y administrativos.
Su cercanía al aeropuerto, la conexión directa por tranvía con Santa Cruz de Tenerife y la buena red viaria con el resto de la Isla refuerzan su posición estratégica dentro del área metropolitana.
Calidad y estabilidad
Los expertos apuntan a que la contención de precios en La Laguna está relacionada con un ajuste del valor del suelo urbano, especialmente en zonas residenciales alejadas del casco histórico. A ello se suma una demanda diversificada, impulsada por la universidad, el funcionariado, familias jóvenes y profesionales que buscan estabilidad más que rentabilidad inmediata.
La seguridad, el clima más fresco, la oferta cultural y la calidad de vida completan un perfil que sitúa a La Laguna como una alternativa sólida frente a la capital y los municipios turísticos del sur. En un escenario marcado por precios récord, San Cristóbal de La Laguna se consolida así como la ciudad de Tenerife más equilibrada para comprar vivienda y establecerse a largo plazo, un factor cada vez más decisivo para quienes buscan hogar y no solo inversión.
