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Tenerife

La Corujera recupera su historia a través de las fotos de sus vecinos más antiguos

Una iniciativa del grupo I Love La Corujera logra reunir más de 400 fotografías en blanco y negro para repasar el antes y después de este pueblo de Santa Úrsula

4 minutos

Fotografía antigua de vecinos de La Corujera en la calle La Acequia. Ramón (de pie) y Santiago (al lado de Ramón), únicos supervivientes de la fotografía)/ CEDIDA

El confinamiento de 2019, dentro de lo dramático que significaba estar encerrado en casa y las causas reales del porqué de la medida, también sirvió para pensar. Pensar en nuevas ideas y proyectos que satisfagan a uno mismo o a los que te rodean. Un contexto que sirvió de lanzadera para el grupo de redes sociales I Love La Corujera, del barrio con ese nombre perteneciente al tinerfeño municipio de Santa Úrsula, y que antes era la página de la Asociación de Vecinos Micheque.

Así, una de sus responsables se dio cuenta después del confinamiento que en las tardes que pasaban “alegando con los mayores” se dieron cuenta de que “tienen mucha tela que cortar y que alguno de los mayores ya no está”, por lo que tuvo la necesidad de que “había historias que contar” y empezaron a recopilar.

Ayuda institucional

Así lo contextualiza en una entrevista concedida a Atlántico Hoy, donde comparte que recibió y la inestimable ayuda de la concejal de Agricultura, Janira Gutiérrez, en la tarea de recopilación de fotografías antiguas de los vecinos de más edad de La Corujera.

El grupo no es más que la continuidad de una de las asociaciones de vecinos más antiguas de Tenerife, creada en 1979, que sustituyeron a los llamados ‘plantel’ de la era franquista.  “Entonces no se podía decir que era una asociación”, explica. “Ya entonces, hace casi 60 años, casi no había nada: ni vivienda, ni carretera y ni había luz”, añade.

Carencias por las que aquellos jóvenes se fueron organizando para, poco a poco, incorporar la luz de la calle, en pichar la calzada o medir las tuberías… “El señor que era como el presidente se murió y le acabamos de poner el nombre del local social de la plaza: se llamaba Severiano Pacheco Zamora”, aclaran desde la plataforma. “Toda esta gente asistió a la reunión para inaugurar el cambio de nombre”, detalla.

Los orígenes

Esta labor comunitaria del plantel dio lugar a esa asociación de vecinos de 1979 y, en conjunto, sirvieron de inspiración para el proyecto de recuperación de fotografías de antaño y seguir con esas tareas para la comunidad, en la que aún viven algunos de aquellos protagonistas.

“Por cercanía, mucha gente del barrio estuvo trabajando en el monte. La parroquia de San Bartolomé celebra su festividad el 24 de agosto y ese día no se puede subir al monte a trabajar porque San Bartolomé tiene el diablo suelto”, cuenta la interlocutora, antes de especificar que “porque la gente ya no va al monte” empezaron a recopilar sus historias.

“Nos fuimos por casa de varios mayores y, además de cedernos las fotografías, nos contaban cada historia que decías que es imposible. De cómo trabajaban con 14 años, las fiestas…”, apunta la administradora de I Love La Corujera aún con sorpresa en su voz. “Son una enciclopedia porque todo lo que preguntabas te lo contestaban”, añade.

No obstante, puntualiza que ya antes de comenzar este proyecto, la AA.VV Micheque ya recopilaba fotos para sus convivencias vecinales "y hemos continuado".

Recopilación de fotografías

En una especie de improvisación, las aproximadamente 20 personas que componen la asociación de vecinos -relata- recopilaron fotos de toda su familia y en dos semanas lograron acumular en torno a 200 fotos. “De vez en cuando vamos subiendo fotos a las redes sociales y ahora siguen llegando fotos”. Hasta un total superior a las 400 imágenes.

De esta manera, resalta que las últimas fotografías que han subido “son muy importantes” porque son de del equipo de lucha canaria de hace 60 años. “Ese campo de lucha tampoco existe ya”, puntualiza. “Otra foto que subimos recientemente se ve una niña con un niño y el padre en la carretera principal de La Corujera sin asfalto. Esa niña que está en la foto tiene ahora mismo 70 años”, agrega.

Club de lucha canaria Guanche, equipo de referencia en el norte de Tenerife que, posteriormente, se unió al club Tijarafe para aprovechar subvenciones municipales. / CEDIDA

La acequia

Uno de las historias predilectas que contaban, y que una pequeña parte de la misma han podido recopilar a través de los relatos que cuentan las fotografías, versa sobre la acequia, “donde todo el mundo iba a buscar agua y se sentaba allí”.

En este sentido, reconoce que aún están intentando recuperar más fotos sobre la acequia, porque al construir la carretera desapareció y nadie se paró a pensar en ello. “Era como el mentidero del barrio. Todos iban a la acequia y ahora no está y estamos intentando buscar fotos y solo tenemos una en la que se ve un poco de espalda”.

La única foto recuperada de la acequia, donde los vecinos se reunían a beber agua y a departir. En la imagen, de izquierda a derecha, los vecinos Paulito González, Nena y su hermano Francisco. / CEDIDA

Colaboraciones

Sin una idea fija de qué hacer a largo plazo tras la recopilación de las fotografías, la asociación confirma que han colaborado con el Ayuntamiento de Santa Úrsula en un libro publicado hace algo más de un mes. “Seguimos trabajando en algo que no sabemos cuál va ser el final, pero tuvimos la oportunidad de colaborar en un libro y la gente les gustó”.

Asimismo, argumenta que “otra cosa es que los mayores de La Corujera han hecho un libro que se llama Vivencias del monte, pero eso fue antes del confinamiento”.

En este contexto, al más veterano de los vecinos del pueblo, don Domingo -que en junio cumple 102 años-, lo llevaron al monte, que hacía como 40 años que no iba. “Es una persona que le seguimos preguntando cosas y tiene una memoria increíble. Se acordaba de todo… Todos te cuentan la misma historia: de sus vivencias, de las fiestas, te cuentan cada cosa...”.

De abuelos a nietos

Curiosamente, este efecto llamada a la nostalgia de La Corujera ha tenido un efecto llamada de las generaciones posteriores de los vecinos que lo poblaban hace seis décadas. “Lo que ha pasado es que se han sentado por las tardes con las abuelas para que le cuenten las historias y al final animan a colaborar a la abuela y te hacen llegar más fotos”, finaliza la representante de I Love La Corujera.