Quien quiera visitar uno de los museos dependientes del Cabildo de Tenerife ya puede hacerlo con sus mascotas. Cada vez son más los espacios públicos que permiten la entrada de animales y el Organismo Autónomo de Museos y Centros (OAMC) es a partir de ahora uno de ellos. El organismo ha modificado su normativa para permitir la entrada de animales de compañía, aunque de momento esta permisividad se va a poner en marcha con un proyecto piloto en cuatro espacios de la isla.
La medida, nace al amparo de la legislación estatal sobre bienestar animal y estará sujeta a una serie de condiciones para garantizar la convivencia y la conservación del patrimonio. Así se contempla en la modificación de las normas aprobadas el pasado mayo.
Condiciones para las visitas
A partir de ahora a los museos insulares podrán acceder perros, gatos, hurones y el resto de animales de compañía contemplados en la normativa de bienestar animal. Por el contrario, quedarán excluidos aquellos animales cuya tenencia o acceso esté limitada por razones de peligrosidad o por criterios vinculados a la conservación de fauna silvestre amenazada, de acuerdo con la legislación vigente.
La entrada de mascotas no será libre. Los animales deberán permanecer sujetos en todo momento mediante correa, arnés, bozal, transportín o cualquier otro sistema adecuado a sus características y a la normativa aplicable a cada especie. Además, la persona responsable deberá supervisar permanentemente al animal durante la visita y velar por que se cumplan las normas establecidas por el centro.
Máximo de animales
El texto también fija un límite de acceso. De forma inicial, se permitirá un máximo de dos animales convivientes por persona y planta. Los perros de asistencia, así como los animales pertenecientes a las Fuerzas Armadas o a las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad, podrán acceder en todo momento conforme a su normativa específica y no computarán dentro de los cupos establecidos.
Zonas permitidas y espacios restringidos
La autorización no se extenderá a todas las dependencias de los museos. Los animales podrán acceder a las áreas expresamente permitidas, a las zonas al aire libre, patios y espacios de libre concurrencia de público, siempre dentro de los límites de aforo establecidos.
Por el contrario, quedará restringida su presencia en oficinas administrativas, áreas cerradas de atención al público, zonas de preparación de alimentos, baños y cualquier otro espacio que esté señalizado como no autorizado, ya sea de forma permanente o temporal.
La normativa también contempla que, cuando los museos cedan espacios para la celebración de actividades organizadas por terceros, puedan establecerse limitaciones adicionales al acceso de animales por motivos de seguridad o de protección del patrimonio cultural.
Responsabilidad de los propietarios
Uno de los aspectos que recoge la nueva regulación es la responsabilidad de las personas propietarias o tenedoras de los animales durante la visita. Sus dueños deberán garantizar que las mascotas mantengan un comportamiento adecuado, evitando alterar el orden o causar molestias al resto de usuarios. También deberán procurar que los animales no se acerquen a otros visitantes, especialmente a menores o personas mayores.
Asimismo, deberán evitar que los animales depositen excrementos u orines en las instalaciones. En el caso de que suceda serán los dueños quienes tienen la obligación de limpiarlo.
La normativa también señala que quienes accedan con animales deberán impedir cualquier comportamiento que pueda provocar miedo, incomodidad o situaciones de agresividad, así como posibles daños a las piezas expuestas, al mobiliario o a las instalaciones. En caso de producirse desperfectos, la persona responsable deberá asumir su reparación, sin perjuicio de que el museo pueda requerir el abandono de las dependencias.
Con el objetivo de garantizar el conocimiento de estas obligaciones, los centros facilitarán información específica a las personas que accedan acompañadas de sus mascotas.
Una experiencia piloto en cuatro centros
La medida comenzará como una experiencia piloto de tres meses en espacios concretos de la red museística insular. En concreto, se aplicará en el Museo Arqueológico de Tenerife, el Museo de Ciencias Naturales de Tenerife y en las sedes Casa Lercaro y Casa de Carta del Museo de Historia y Antropología de Tenerife.
Será en estos centros donde el Cabildo pondrá a prueba el nuevo modelo de acceso de animales de compañía antes de valorar su funcionamiento y la posible extensión de la medida a otros museos y centros dependientes del OAMC.