La reciente decisión del Cabildo de Tenerife de fijar el 2 de febrero como Día de Tenerife, coincidiendo con la festividad de la Virgen de Candelaria, ha sido el detonante para la creación de la Plataforma Cívica 2 de febrero, impulsada por Alfredo Arencibia, exconcejal del Ayuntamiento de Candelaria e impulsor tanto del Belén candelariero como del Encuentro Regional de Murgas, entre otras iniciativas.
La Plataforma, de reciente creación (23 de abril), reclama que se mantenga esa jornada exclusivamente como día dedicado a la Patrona General del Archipiélago y que la institución insular busque otra fecha para su nueva efeméride.
“Sí al Día de Tenerife, pero no el 2 de febrero”
Arencibia insiste en que la plataforma no nace contra la idea de instaurar un Día de Tenerife, sino contra la coincidencia con la festividad de la Virgen de Candelaria.
“Decimos sí al día de Tenerife, nos parece una iniciativa interesante y respetuosa”, subraya, pero considera un error que “se superponga una efeméride nueva sobre otra que tiene 500 años”, lo que a su juicio “resta importancia al propio 2 de febrero”. Para Arencibia, este día representa “un símbolo para todos los canarios”, vinculado a la identidad, la tradición y la devoción a la Virgen de Candelaria como patrona general del Archipiélago.
Una decisión “silenciosa”
El inicio del movimiento ciudadano se produce después de que el Cabildo hiciera pública su decisión a comienzos de año, mediante un acuerdo del Consejo de Gobierno Insular, y anunciara un acto solemne de reconocimiento a personas que han contribuido al progreso de la Isla coincidiendo con el 2 de febrero.
La fecha, destacaron desde la corporación, se concibe como “un punto de encuentro, de orgullo y cohesión” y el día en que se entregarán de forma solemne las Medallas de Oro de Tenerife y los títulos de Hijos e Hijas Ilustres y Adoptivos.
Sin respuesta del Cabildo
Sin embargo, Arencibia lamenta que el Cabildo no haya ofrecido respuesta alguna a las objeciones planteadas desde Candelaria ni a las voces que piden reconsiderar la elección del día. Relata que la moción debatida en el Ayuntamiento candelariero no contó con el apoyo de los grupos de Coalición Canaria y el Partido Popular, las mismas fuerzas que gobiernan en el Cabildo, y que, desde entonces, “no ha habido respuesta por parte de la institución insular”.
A su entender, la decisión se ha tomado “de manera muy callada, muy solapada”, sin un gran eco público, lo que contribuye a que “la gente desconozca realmente qué es lo que se ha hecho y lo vea como una cuestión más administrativa, cuando trasciende y le resta valor a una tradición muy arraigada”.
Valor simbólico del 2 de febrero
Tanto la plataforma como la moción presentada en Candelaria insisten en que el 2 de febrero no es solo una fiesta religiosa, sino un elemento vertebrador de la identidad canaria.
Arencibia recuerda que se trata de una de las celebraciones más antiguas de Canarias y destaca su carácter simbólico como día dedicado a la Patrona General del Archipiélago, una advocación que ha viajado con los emigrantes y se venera de forma especial en numerosos lugares de Hispanoamérica.
Fecha ocupada
Mientras el Cabildo subraya precisamente ese valor simbólico para reforzar el sentimiento de pertenencia y proyectar un mensaje de orgullo insular, la Plataforma Cívica 2 de febrero argumenta que vincular al mismo día la efeméride insular y la festividad de la Virgen “genera confusión simbólica y menoscaba una tradición profundamente arraigada en el pueblo canario”.
Arencibia considera que “se menoscaba esa importancia” y que se ocupa “un espacio que ya está”, cuando existen “otras fechas a lo largo del año” en las que podría celebrarse el Día de Tenerife sin interferir en el calendario devocional y cultural.
30 de Mayo
Como ejemplo, alude al 30 de Mayo, Día de Canarias, una fecha que con el tiempo ha adquirido un fuerte arraigo social pese a su origen reciente ligado a la primera sesión del Parlamento canario.
En su opinión, el Día de Tenerife podría consolidarse del mismo modo en otra jornada, sin necesidad de coincidir con el 2 de febrero.
No se trata de un pulso
Desde la plataforma se insiste en que el debate no puede plantearse como un pulso entre detractores y defensores del Día de Tenerife. Arencibia recalca que comparte la idea de reconocer públicamente a quienes han trabajado por la Isla en el ámbito social, económico, cultural, deportivo, científico o comunitario, tal y como recoge el acuerdo insular.
“Me parece fantástico todo lo que sea poner en valor a las personas”, afirma, recordando que esos homenajes podrían celebrarse “a lo largo de todo el año, en cualquier momento”, sin vincularlos necesariamente al 2 de febrero.
Piden que se elija otra fecha
Para el impulsor de la Plataforma Cívica 2 de febrero, la clave está en que sea el Cabildo quien explique por qué se ha decidido “ocupar” ese día concreto, cuando “hay otras alternativas que no lesionan para nada” la festividad de la Patrona.
Entiende que los argumentos esgrimidos por la institución insular podrían ser “razonables para cualquier día del año, no para hacerlo el 2 de febrero”, y reitera que la corporación “tendría que considerar las propuestas que se le están haciendo llegar desde distintos ámbitos".
Respaldo social
La Plataforma Cívica 2 de febrero se encuentra ahora en una fase de difusión y búsqueda de apoyos. Arencibia confía en que, a medida que la ciudadanía conozca la decisión del Cabildo y sus implicaciones, cada persona se pueda formar su propia opinión y posicionarse.
El objetivo del colectivo es sumar respaldo social suficiente para, más adelante, dirigirse formalmente al Cabildo y plantear la necesidad de cambiar la fecha del Día de Tenerife. “Si no respetamos nuestra historia, nuestra tradición y nuestras costumbres, cuesta entender qué merece la pena respetar”, resume Arencibia, convencido de que el 2 de febrero debe seguir siendo, en exclusiva, la jornada dedicada a la Virgen de Candelaria como patrona del Archipiélago.
