La Plataforma Vecinal Barquera del núcleo de El Médano (Tenerife), ha iniciado una campaña informativa y de concienciación para animar a los vecinos y vecinas de la zona a denunciar viviendas vacacionales que operan de manera ilegal, así como para instar al Ayuntamiento de Granadilla de Abona a actuar "con mayor firmeza" ante una situación que consideran "insostenible".
Según explican en un comunicado, la campaña combina "la colocación de carteles en el espacio público" con difusión en canales digitales y busca "explicar de manera clara la normativa vigente". La plataforma explica quiere desmontar "la idea equivocada de que disponer de un número de registro o un cartel de 'Vivienda Vacacional' garantiza automáticamente la legalidad del inmueble". Detallan que la iniciativa cuenta con la colaboración de "decenas de negocios del barrio", que han colocado carteles con códigos QR que dirigen a portales oficiales de denuncia.
Situación preocupante
Según explican desde la Plataforma Vecinal Barquera, el registro de viviendas vacacionales "funciona mediante el sistema de declaración responsable, lo que significa que la administración no verifica de oficio si la vivienda cumple con la ordenanza municipal ni con la nueva Ley de Vivienda Vacacional". De hecho subrayan que el registro "sólo otorga un número y un cartel de actividad, pero no convierte una vivienda en legal si no cumple los requisitos exigidos, y la mayoría, con o sin cartel, no cumple”.
La situación en El Médano es especialmente preocupante, según denuncian. "Con una población que no supera los 10.000 habitantes, el núcleo cuenta con cerca de 8.500 plazas de vivienda turística repartidas en casi 2.000 viviendas registradas, muchas de ellas incumpliendo la normativa. A esto se suman otras viviendas que operan sin registro alguno, ante la aparente pasividad del ayuntamiento", explican.
Graves consecuencias
Desde la plataforma relatan que la proliferación de estas viviendas vacacionales ilegales "estaría provocando graves consecuencias sobre la vida diaria de los vecinos, incluyendo el encarecimiento y la escasez de alquiler residencial, expulsión de familias, saturación de servicios públicos y deterioro de la convivencia". Insisten en que la normativa municipal "establece, por ejemplo, que no se permite la actividad turística en edificios donde el acceso a la vivienda implique pasar por zonas comunes, una situación que afecta a muchas viviendas del barrio costero".
En este contexto, la Plataforma Vecinal Barquera hace un llamamiento tanto a la ciudadanía como a las instituciones. De esta manera anima a los vecinos "a informarse y denunciar irregularidades a través de las vías habilitadas por el Gobierno de Canarias y el ayuntamiento", y exige a la administración local "que revise todas las licencias como establece la nueva Ley de Vivienda Vacacional y aplique de manera efectiva la ordenanza municipal".
Zona tensionada
Además, la plataforma solicita que se declare como “zona tensionada” al menos la zona baja de Granadilla de Abona, incluyendo San Isidro, "ante la presión sobre los precios del alquiler y los problemas de convivencia derivados de la gentrificación".
