La paciencia de vecinos y usuarios de la playa de San Marcos, en Icod de los Vinos, se evapora cada vez más rápido. Doce años después de que la plataforma ciudadana SOS Playa de San Marcos alzara la voz para rescatar este rincón del norte tinerfeño, el panorama es desolador.
La situación actual de la playa, tal y como describen desde la plataforma, se resume en una primera fase de obras que da vergüenza ajena y un proyecto global atrapado en el laberinto de trámites, silencios institucionales y reproches cruzados entre administraciones.
Doce años de lucha
Beatriz Acosta, miembro de SOS Playa de San Marcos, lo resume sin filtros a Atlántico Hoy: "Hemos sobrevivido a cinco grupos de gobierno, mociones de censura incluidas, con una sola obsesión: recuperar la playa".
Nacida en 2014 con vocación ciudadana, la plataforma formó parte del Consejo de la playa, consensuando entre todas las partes un proyecto en tres fases, aprobado hace seis años. Pero la realidad, lamenta Acosta, es que "aquí no se ha hecho nada".
Una primera fase "para denuncia"
La fase inicial, ya ejecutada, es el espejo del abandono. "El local de socorristas se cae a pedazos por la humedad, las duchas están inservibles y el sombreado de la avenida, oxidado y horrible", denuncia Acosta.
Explica, además que, aunque el mantenimiento municipal debería haber arrancado tras la entrega de obras, ni siquiera está claro si el Ayuntamiento ha hecho la recepción oficial, dado el diseño por fases. Mientras, los temporales de lluvia recientes han desnudado la playa que ha quedado sin arena, convirtiéndose el paseo marítimo en “una trampa peligrosa, con huecos en el muro, escaleras abiertas y accesos cortados por seguridad”.
Burocracia
Los oficios administrativos se acumulan, pero la playa sigue igual. "Esto es política y burocracia entre partidos distintos; los tiempos no los sabemos", se desespera Acosta.
Competencias cruzadas entre Costas (Estado), Gobierno de Canarias y Ayuntamiento de Icod de los Vinos paralizan todo, principalmente el plan medioambiental que sigue en el aire y es imprescindible para avanzar.
Movilización el 16 de mayo
Hartos de promesas, los vecinos preparan una movilización para el próximo 16 de mayo. "Reivindicamos ya el plan medioambiental y actuaciones concretas", exige Acosta.
"Nos mantenemos al margen de políticos, porque en 12 años poco nos han aportado. Como ciudadanos, presionamos para que se pongan de acuerdo. La playa es de todos, y si a ellos no les duele, a nosotros sí", concluye