Los trabajadores del puerto de Tenerife protagonizarán este jueves 16 de abril una protesta simbólica frente a la sede de la Autoridad Portuaria de Santa Cruz de Tenerife para denunciar lo que consideran una “sumisión portuaria” de la isla frente a Las Palmas.
Convocados por el sindicato de Trabajadores de los Puertos de Tenerife, el acto tendrá lugar a las 14.00 horas y pretende visibilizar el malestar del sector ante decisiones que, a su juicio, están perjudicando la actividad industrial y el empleo en la isla.
Como gesto reivindicativo, los trabajadores entregarán en el registro un kit de limpieza (lejía y estropajos) dirigido al presidente portuario, Pedro Suárez, en protesta por el bloqueo del buque San Francisco en Tenerife. Bajo el lema “decisiones sucias, trabajadores en paro”, el sindicato denuncia que esta situación favorece las reparaciones navales en Las Palmas en detrimento de Tenerife y exige explicaciones ante un conflicto que, aseguran, tiene un impacto directo en el tejido económico portuario.
Buque San Francisco
El pasado lunes, el Sindicato de Trabajadores de los Puertos de Tenerife denunciaba el bloqueo de la actividad industrial en la isla, que estaría afectando a distintas operaciones portuarias "por decisiones de la Autoridad Portuaria de Santa Cruz de Tenerife". Según la organización, esta situación impide la ubicación del buque San Francisco en el puerto de Granadilla, al alegarse una supuesta ausencia de servicios de remolque en Santa Cruz.
El sindicato sostuvo en un comunicado que esta paralización "carece de un sustento técnico transparente y responde a una estrategia" que, a su juicio, favorece "el monopolio de la reparación naval en la provincia de Las Palmas". En este contexto, señala a la empresa Astican como beneficiaria de "una posición dominante en el sector", lo que, denuncian, estaría "limitando el desarrollo industrial de Tenerife".
80 familias
La organización sindical aseguraba que la situación está "afectando directamente a unas 80 familias tinerfeñas" que dependen de la actividad portuaria. Además, acusa a la actual gestión de “ceder ante presiones externas” y permitir lo que califica como un “boicot operativo” que estaría "desviando carga de trabajo hacia otros puertos del archipiélago, en detrimento del tejido económico insular".
En este escenario, el sindicato advierte de que se está “torpedeando el desarrollo del puerto de Granadilla desde dentro” y critica la falta de un remolcador con base permanente, así como las "trabas a la concesión de la licencia de autoremolque". También alerta de que "estas limitaciones podrían afectar al despliegue de un dique flotante previsto para este mes" y reclama el "levantamiento inmediato de las restricciones al buque San Francisco", junto a "una gestión técnica neutral que priorice el empleo y la actividad industrial en Tenerife".
