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Perros del refugio gestionado por Adepac, en Ravelo (Tenerife)./ ADEPAC

¿Qué está pasando con el refugio de Adepac en Tenerife y por qué el Cabildo le retira la subvención?

Los gestores de Adepac han convocado una concentración el viernes ante el Cabildo de Tenerife para protestar por la retirada de 250.000 euros anuales de subvención

Hay 300 perros en el albergue de la protectora Adepac, en Ravelo (Tenerife), a los que le espera un futuro incierto. O eso dice Adepac. La razón, alegan, es que el Cabildo de Tenerife ha decidido eliminar la subvención nominativa de 250.000 euros que venía recibiendo la organización desde 2009 y que, subrayan, estaba comprometida a 30 años.

La asociación está en pie de guerra y ha convocado movilizaciones para este viernes. Dicen que está en juego el bienestar de estos 300 perros, que podrían verse afectados si no se garantiza la financiación. Pero la historia cambia mucho cuando Atlántico Hoy pregunta al Cabildo de Tenerife, que detalla que la subvención nominativa de 30 años de Adepac no cumple la legalidad actual y, además, ha aumentado el presupuesto de subvenciones para varias asociaciones.

El cambio en la subvención

Hasta ahora, Adepac recibía una asignación directa de 250.000 euros incluida en el presupuesto insular. Esa subvención nominativa se destinaba a sufragar gastos corrientes como alimentación, suministros, personal y atención veterinaria.

El cabildo ha decidido suprimir esa fórmula por varias razones, siendo el detonante la queja de otras protectoras por el trato preferente que estaba recibiendo la organización de Ravelo. En declaraciones realizadas a Atlántico Hoy, la corporación insular señala que la “subvención de la que, hasta este año, se ha beneficiado Aepac, deja de concederse, motivando esta decisión en las alegaciones que protectoras de animales de Tenerife presentaron al anterior presupuesto, quienes entendían que se produce un agravio comparativo entre Aepac y el resto de protectoras de animales de la isla, que reciben subvenciones por concurrencia competitiva”.

Es decir, el resto de protectoras tinerfeñas denuncian que tienen que competir por las subvenciones presentando, como en una licitación, una oferta; mientras que Adepac la recibe a dedo desde 2009.

La institución añade que “el cabildo eleva la dotación presupuestaria en este apartado hasta los 700.000 euros (de 400.000 a 700.000) en el actual presupuesto, de forma que todas las protectoras tengan acceso a esta línea de subvenciones”, con el objetivo de que “tanto Adepac como el resto de protectoras dispongan del apoyo económico suficiente para su normal funcionamiento”.

Una subvención ilegal hoy en día

El refugio de El Ravelo es propiedad del Cabildo de Tenerife, tras una cesión indefinida del Ayuntamiento de El Sauzal. Adepac no es titular de las instalaciones, sino la entidad que las gestiona desde 2002. En 2009, ambas partes firmaron un convenio por el que el cabildo asumía la financiación de los gastos derivados de la gestión, que seguiría llevando Adepac. Ese acuerdo contemplaba una duración de 30 años y dio cobertura a la subvención nominativa anual.

Pero el marco jurídico que permitía aquella subvención en 2009 ya no es legal, pues en 2015 cambió la normativa. Según explica el cabildo a Atlántico Hoy, el convenio “se extinguió por aplicación directa de la ley 40/2015, que establecía un plazo de 3 años para que los convenios existentes se adaptarán a las determinaciones de esa ley”. Añade que “su artículo 49 dice expresamente que los convenios no pueden superar la duración máxima de 4 años” y que no se realizó la adaptación dentro del plazo previsto.

"La Ley de 2015 otorgaba la posibilidad de adaptar el convenio que, hasta ese momento, estaba vigente entre el cabildo y Adepac, eliminando el compromiso de pagar una subvención durante 30 años y añadiendo cláusulas exigibles por la ley. La adaptación debía producirse en un plazo de tres años después de la aprobación de la ley, pero por razones que no nos constan, el gobierno insular de 2015 no realizó esas adaptaciones", detalla el Cabildo de Tenerife a este medio.

¿Cierre o cambio de modelo?

En redes sociales, la asociación ha difundido una convocatoria de protestas para el viernes bajo el lema No al cierre de Adepac. Sin embargo, no hay ninguna resolución ni comunicado del Cabildo de Tenerife que acuerde el cierre del refugio ni la retirada de la gestión a la asociación.

Lo que sí cambia es el marco en el que venía funcionando. Al desaparecer la subvención nominativa y considerarse extinguido el convenio de 2009, Adepac tendrá que acceder a las subvenciones en ingualdad de condiciones que el resto de asociaciones, esto es, por concurrencia competitiva. El monto para esas subvenciones se ha elevado, como se ha explicado antes, en 300.000 euros para este año, de manera que pueda integrar el funcionamiento del refugio de Ravelo.

Como titular del centro, el cabildo podría optar por distintos modelos de gestión en el futuro, siempre mediante los procedimientos legales correspondientes. Por ahora, no ha anunciado la sustitución de la entidad ni la adjudicación del servicio a otra organización.

Un conflicto con antecedentes

La tensión entre la asociación y la corporación insular no es nueva. En 2024 y 2025 ya se debatía sobre la cuantía de la subvención y sobre la ejecución de obras de reforma pendientes. En 2022, se adjudicó la redacción del proyecto para la adecuación integral del refugio, que incluía mejoras estructurales y la creación de un espacio clínico propio. Sin embargo, esas actuaciones no se han ejecutado. Desde Adepac se ha denunciado el deterioro progresivo de las instalaciones, con problemas de saneamiento, daños eléctricos y consecuencias derivadas del incendio de 2023.

El cabildo, por su parte, defendía en presupuestos anteriores que existían partidas para mantenimiento y mejora del centro y que el proceso de justificación de subvenciones había requerido subsanaciones antes de conceder nuevas anualidades.

La situación actual

Adepac sostiene que el gasto anual del refugio ronda los 400.000 euros, una cifra que supera ampliamente la subvención que venía recibiendo. La asociación advierte de que la transición a un sistema competitivo puede dejarla sin liquidez suficiente para afrontar nóminas, alimentación, atención veterinaria y suministros.

El cabildo afirma a este medio que toda la información relativa al cambio de modelo y a la situación del convenio fue trasladada previamente a la entidad, sin que entonces "nadie mostrara disconformidad con lo planteado”.