La Dirección General de Edificación y Actividades del Ayuntamiento de Las Palmas de Gran Canaria, tras las denuncias presentadas por la comunidad de propietarios del edificio La Cima, concluye que el centro médico situado en la calle Lomo La Plana no está habilitado para su funcionamiento.
La resolución municipal implica la paralización de la actividad y la prohibición de iniciar un nuevo trámite por el mismo objeto durante los próximos tres meses, tal como reclaman los afectados, que han recurrido también a la vía civil para reclamar daños y perjuicios.
Seguridad
El acto dictado pone fin a la vía administrativa, por lo que la empresa puede recurrir a la jurisdicción contencioso administrativa para pedir medidas cautelares y tratar de bloquear la orden de clausura.
El cierre se fundamenta en una serie de irregularidades técnicas y urbanísticas detectadas tras la inspección de los proyectos presentados, que afectan directamente a la seguridad de los usuarios y al cumplimiento de las ordenanzas municipales.
Puntos críticos
La decisión municipal se basa en graves incumplimiento en materia de incendios y evacuación, como en el sótano, que es donde se ubican quirófanos y salas de reanimación.
El informe técnico señala que no se garantiza la seguridad de personas en caso de incendio, pues la altura de evacuación ascendente supera los límites permitidos y no se ha previsto una hipótesis de bloqueo de salidas.
Además, el sistema de bocas de incendio y abastecimiento de agua no está operativo.
También existen deficiencias en ventilación y contaminación. La actividad incumple la Ordenanza Municipal de Protección de la Atmósfera porque el aire extraído de la ventilación y climatización se expulsa directamente a la fachada y rampas del edificio, en lugar de ser conducido a la cubierta a través de un patinillo técnico, que se encuentra actualmente inhabilitado por la comunidad de propietarios.
Otros incumplimientos
El Ayuntamiento, además, considera que el proyecto presentado en noviembre de 2025 supone una modificación sustancial no autorizada de la actividad original. Para que el centro sea legal, el titular debería haber tramitado previamente una licencia urbanística o comunicación previa de obras para la división física del local, algo que no se ha realizado.
Y es que los técnicos municipales verificaron que el local no cuenta con una separación física real entre las zonas que se pretenden utilizar y las áreas quirúrgicas no autorizadas.
Asimismo faltan certificados técnicos esenciales y acreditaciones de puesta en marcha de instalaciones eléctricas y de gases medicinales ante el Gobierno de Canarias.
Consecuencias inmediatas
La administración ha desestimado las alegaciones presentadas por el interesado al considerar que el anexo técnico aportado no resuelve las deficiencias apreciadas y, como consecuencia, la actividad de centro médico de medicina general y especialidades debe detenerse de inmediato al no disponer de título habilitante.
Tampoco se admitirá nueva documentación ni se permitirá el desarrollo de la actividad en un periodo de tres meses.
El interesado dispone ahora de un mes para interponer un recurso de reposición o de dos meses para acudir a la vía contencioso-administrativa.