Uno de los nuevos radares de control de velocidad instalados en Tenerife ha quedado fuera de servicio tras sufrir actos vandálicos en la TF-24, a la altura del punto kilométrico 4, en la conocida carretera de La Esperanza. Así lo ha dado a conocer a través de redes sociales la cuenta de divulgación Tenerife Vial.
El dispositivo había sido instalado a principios de año. La recta de La Esperanza registra habitualmente incrementos de velocidad que superan los límites establecidos, y lo que la convierte en un punto sensible. Además, se trata de una vía muy transitada por conductores que se desplazan entre el área metropolitana y los municipios cercanos.
Radares
En este caso, la instalación del dispositivo buscaba mejorar la circulación general y frenar conductas temerarias en este tramo concreto, especialmente en una vía donde los excesos de velocidad son habituales. Más allá de la seguridad, los radares también cumplen una función disuasoria desde el punto de vista económico.
La Dirección General de Tráfico (DGT) ha reforzado en los últimos meses su estrategia de control de velocidad en Canarias con la activación de nuevos radares en vías clave de Gran Canaria y Tenerife. Esta actuación se enmarca en el plan nacional que prevé la instalación de 122 nuevos dispositivos, de los que 106 ya se encuentran operativos en el conjunto del país.
