Rótulos comerciales, señales turísticas, tipografías artesanales y grandes piezas publicitarias forman parte de un patrimonio urbano tan cotidiano como frágil. En Puerto de la Cruz, ese legado visual ha quedado ahora documentado en un inventario que identifica 70 elementos gráficos de valor patrimonial, muchos de ellos ya desaparecidos y otros en riesgo de hacerlo.
El Inventario del Patrimonio Gráfico de Puerto de la Cruz, elaborado por la asociación cultural Ínsula Signa por encargo del Ayuntamiento, recoge alrededor de 40 elementos aún existentes y unos 30 rótulos ya desaparecidos, reconstruidos mediante fotografías históricas, archivos documentales y testimonios vecinales. El informe, encargado hace más de un año y recientemente concluido, confirma que la pérdida de la identidad gráfica urbana es un proceso activo y acelerado.
El estudio parte de la premisa de que los rótulos no son simples objetos funcionales, sino testimonios materiales de la historia comercial, turística y social del municipio. Muchos de ellos reflejan etapas clave del desarrollo de Puerto de la Cruz, desde el turismo incipiente del siglo XIX hasta la modernización urbana del siglo XX.
Los más destacados
Uno de los ejemplos más destacados es el mosaico publicitario de Nitrato de Chile, una pieza cerámica de gran formato instalada entre las décadas de 1930 y 1950. Este rótulo, uno de los mayores que se conservan en España de esta icónica campaña internacional, conecta la historia local con los grandes circuitos publicitarios del siglo XX y constituye un raro ejemplo de publicidad exterior realizada con técnicas artesanales de alta calidad.
El inventario también documenta rótulos ligados al nacimiento del turismo en Canarias, como los del Hotel Monopol o el Hotel Marquesa, establecimientos históricos cuya identidad visual forma parte inseparable de la memoria colectiva del municipio. En estos casos, el valor patrimonial no reside únicamente en la factura material del rótulo, sino en su capacidad para evocar usos, relatos y formas de vida hoy transformadas.
Otros elementos analizados remiten a la vida cotidiana y al ocio urbano del pasado reciente. El rótulo del Cine Chimisay, por ejemplo, recuerda una época en la que las salas de cine eran centros de encuentro social y cultural. Su diseño, ligado a una estética moderna y brillante, simboliza el auge del ocio urbano en la segunda mitad del siglo XX, hoy prácticamente desaparecido.
Rótulos desaparecidos
El informe dedica una especial mención a los rótulos ya desaparecidos, integrados en la categoría In Memoriam. Antiguos bares, bazares, peluquerías, agencias de viaje o discotecas —como el Bar Dinámico, Wagons-Lits/Cook, Sabena Jet o la Discoteca Joy— han sido recreados digitalmente para evitar que su imagen se pierda por completo. Estas reconstrucciones no buscan idealizar el pasado, sino dejar constancia de lo que ya no está y de lo rápido que puede desaparecer.
El trabajo de documentación se desarrolló a través de varias fases que incluyeron recorridos a pie por todo el municipio, investigación bibliográfica, consulta de archivos fotográficos públicos y privados y un proceso de participación ciudadana en el que comerciantes y vecinos aportaron información clave. Esta implicación permitió contextualizar muchos rótulos más allá de su apariencia, incorporando relatos personales y memorias compartidas.
Eliminados mientras se hacía el informe
Una de las conclusiones más relevantes del informe es que la desaparición de estos elementos se ha producido incluso durante el propio desarrollo del proyecto, lo que evidencia su extrema vulnerabilidad. Al no estar protegidos legalmente ni reconocidos en los catálogos patrimoniales tradicionales, los rótulos históricos suelen desaparecer sin evaluación previa, sustituidos por nuevas identidades comerciales o eliminados en reformas urbanas.
Además del diagnóstico, el inventario plantea propuestas de conservación y puesta en valor, que incluyen desde la restauración de piezas singulares hasta la creación de rutas culturales, exposiciones, actividades educativas y el uso de tecnologías digitales para recrear rótulos desaparecidos en su contexto original. El objetivo es integrar este patrimonio en la vida cultural del municipio y generar conciencia sobre su valor.
Herramienta preventiva
La publicación del informe responde a la voluntad de hacer accesible el conocimiento generado y de alertar sobre un patrimonio que, por su carácter cotidiano, suele pasar desapercibido hasta que desaparece. En ese sentido, el inventario actúa como una herramienta preventiva, al dejar constancia documentada de una identidad visual que corre el riesgo de diluirse.
El caso de Puerto de la Cruz sitúa el foco en una cuestión más amplia: cómo las ciudades gestionan su memoria visual en un contexto de transformación constante. Frente a la homogeneización del paisaje urbano, el inventario reivindica los rótulos históricos como marcas de identidad, capaces de contar la historia de un lugar a través de sus letras, colores y materiales.
El informe completo puede consultarse y descargarse libremente en la web de Ínsula Signa, donde se presenta como un primer paso para recordar y proteger aquello que ya está desapareciendo.