Granadilla de Abona volvió a llenarse de tradición este fin de semana con la celebración de la Romería en Honor a San Antonio de Padua. Miles de personas, entre vecinos, visitantes, agrupaciones folclóricas y romeros, se congregaron en el casco histórico para participar en una jornada que cumple 48 años de historia.
La celebración reunió a una veintena de carrozas, tres carretas, 37 carritos tradicionales, el emblemático Barco de Tegueste, 18 agrupaciones folclóricas, rondallas y numerosos participantes vestidos con indumentaria tradicional.
Durante el recorrido se realizó la tradicional ofrenda al patrón, cuyos productos serán destinados posteriormente a Cáritas Parroquial, reforzando así el carácter solidario de una de las fiestas más queridas del municipio, según el Ayuntamiento.
De la iglesia al Parque Los Hinojeros
La romería comenzó pasadas las 13.40 horas, después de la solemne eucaristía cantada por la Parranda Chasnera y de la salida del patrón, acompañada por la actuación de los danzarines herreños.
Desde el exterior de la Iglesia de San Antonio de Padua, las agrupaciones y carrozas fueron realizando sus ofrendas ante la imagen del santo para después recorrer las principales calles del casco histórico hasta llegar al Parque Los Hinojeros.

Verbena para cerrar la jornada
La fiesta culminó con una verbena popular amenizada por las orquestas Amanecer de La Gomera, Wamampy, Tropin y Acapulco.
La música puso el broche final a una jornada marcada por la convivencia, la participación vecinal y el orgullo por las raíces canarias.
“Una expresión viva de nuestro patrimonio”
El alcalde de Granadilla de Abona, José Domingo Regalado, expresó su satisfacción por el desarrollo de la jornada y por la elevada participación registrada.
“La Romería de San Antonio de Padua es uno de los eventos más representativos de nuestro municipio y una expresión viva de nuestro patrimonio cultural”, afirmó el regidor, quien destacó que ver a miles de personas compartiendo las tradiciones “es motivo de orgullo para todos”.
El casco histórico, lleno de color
El concejal de Cultura, Carlos Abismael Díaz Barreto, agradeció la implicación de las agrupaciones folclóricas, carrozas, colectivos y personas que hicieron posible la romería.
También reconoció el esfuerzo de vecinos, comercios y propietarios que engalanaron fachadas, balcones y escaparates, llenando el casco histórico de color, tradición y sentimiento. “Estas fiestas representan el alma de nuestro pueblo”, señaló.

Feria de Artesanía y Gastronomía
La programación festiva se completó con la XXXVI Feria de Artesanía y Gastronomía Canaria, que este año tuvo por primera vez carácter insular.
La muestra reunió una veintena de puestos entre la plaza del Ayuntamiento y la calle Arquitecto Marrero, con una amplia representación de la artesanía tradicional y contemporánea de Canarias.
Artesanía, gastronomía y raíces
Los visitantes pudieron encontrar trabajos de ganchillo, marroquinería, joyería creativa, pirograbado, calado canario, rosetas, crochet, cosmética artesanal, alfarería tradicional, reciclaje creativo, bisutería, muñequería, juguetería artesanal y decoración textil.
La feria también contó con una oferta gastronómica de dulces típicos, mojos canarios, panes y repostería artesanal, consolidándose como un espacio para promocionar el talento artesanal y poner en valor las tradiciones gastronómicas del Archipiélago.