Ale Acosta llega al Juernes de LPA BMusic como cabeza de cartel y con un proyecto que mira directamente a Canarias. Tras años de trayectoria con Fuel Fandango, el productor y músico lanzaroteño abrió una nueva etapa en solitario con El porvenir, un disco atravesado por el folclore canario, la electrónica y una búsqueda personal: volver a conectar con su tierra desde el lenguaje que mejor maneja.
En esta conversación con Atlántico Hoy, Acosta habla del vértigo de empezar de nuevo, de la riqueza del folclore de las Islas, del papel de la electrónica para acercarlo a nuevas generaciones, del reconocimiento de sus compañeros en los Premios de la Academia de la Música y de un presente en el que Canarias, asegura, ya no obliga necesariamente a salir fuera para crecer.
Reconectar con las raíces
Este proyecto en solitario llega después de una trayectoria muy reconocible con Fuel Fandango. ¿Qué necesitabas contar ahora que quizá no cabía en otros proyectos?
Cuando decidimos terminar con Fuel Fandango, yo llevaba tiempo con ganas de volver a a mi tierra e investigar todo el folclore canario, que fue lo primero que hice en mi vida. Y volver a mezclar ese folclore con electrónica, que es el lenguaje que más manejo.
¿Cómo ha sido dar ese paso?
Dio un poco de vértigo al principio. Fueron muchos años con el grupo y ahora era volverme a encontrar con un papel en blanco, empezar un proyecto y definirlo. La verdad es que han sido dos años de maravilla, de investigación, de liberarme un poco, en el sentido de volver a conectarme de nuevo con donde vengo, sobre todo con Lanzarote y con las músicas de allí. Ha sido un viaje muy bonito.
Mantener vivo el folclore
Se habla mucho de actualizar el folclore, no tanto como si necesitara modernizarse para seguir vivo, sino como una forma de abordarlo desde otros lenguajes. ¿Crees que el futuro del folclore pasa también por perderle el miedo a mezclarlo?
Sí, creo que es una forma de homenajearlo y tomarlo como referencia. El folclore, tal y como lo hemos escuchado desde chicos, es necesario que se mantenga y se disfrute de esa manera auténtica. Pero también abrir otros caminos. Hay una riqueza de instrumentación en el folclore que es una barbaridad, y llevarla a otros estilos también hace que se mantenga vivo. Creo que hay sitio para todo: para la tradición, pero también para la investigación y las nuevas sonoridades.
¿La electrónica puede ser una vía para acercar el folclore a generaciones que quizás no se sienten tan interpeladas por los formatos más tradicionales?
Claro. Me está pasando a mí también. Estoy descubriendo muchas partes del folclore que yo no tenía controladas por el ejercicio que estoy haciendo de investigar y de conocer cosas que estaban ahí. Y me doy cuenta de que hay cosas guapísimas, desde coplas y letras hasta instrumentos y cantos. Muchas veces miramos mucho para afuera y no nos damos cuenta de que lo que tenemos al lado tiene un valor increíble.
Creo que si utilizas un lenguaje más cercano a lo que los pibes escuchan ahora, como la electrónica o el urbano, y metes ese tipo de sonoridades y de lenguaje canario folclórico, eso hace que la gente se interese por lo suyo, por lo que tiene aquí cerca.
Ilusionado como el primer día
A lo largo de tu carrera has abordado la música desde muchos lugares. ¿Ha sido un camino planificado o una suma de intuiciones? ¿Qué queda hoy de aquel Ale Acosta que empezó a experimentar con la electrónica?
He ido siempre siguiendo un poco mi intuición. Me gusta todo tipo de música y lo que me apetece es seguir haciendo siempre cosas nuevas. Intento que cada disco sea diferente. Por eso me gusta siempre estar en contacto con otros artistas, con pibitos que hacen cosas nuevas, aprender. Esto al final se trata de ir aprendiendo con el camino. La música es infinita, hay mil maneras de hacer las cosas, y siempre voy ilusionándome con cosas nuevas para continuar.
A veces, cuando me dicen “tu larga trayectoria”, digo: “Pues yo me siento como un pibito que empezó ayer”. Siempre estoy con esa mentalidad. Me enfrento todos los días aquí en el estudio a la música como un reto, como el primer día.
Este año has ganado el premio a mejor canción de música electrónica en los Premios de la Academia de la Música. ¿Cómo recibiste ese reconocimiento?
Para mí ha sido muy bonito, porque estos premios los vota la gente de la industria, tus propios compañeros, y que ellos reconozcan tu trabajo se agradece mucho. Además, justo el año pasado me dieron el mismo premio por la canción que hice con Valeria Castro, La ceniza. Que se reconozca la electrónica dentro de estos premios también significa mucho, porque en los últimos años ha dejado de ser algo más underground para convertirse en un estilo que puede estar al lado del pop, del rock o de otros géneros más tradicionales.

"Canarias está en el mapa"
Eres de Lanzarote, pero llevas muchos años desarrollando tu carrera fuera. ¿Qué pesa más cuando vuelves a tocar en Canarias, como ocurre ahora con el LPA BMusic: la emoción, la responsabilidad o la sensación de volver a casa?
Lo vivo como un concierto de disfrute puro y duro. Este proyecto, el disco El porvenir, lo hice pensando en Lanzarote y en Canarias, y tocarlo ahí es lo que más me gusta porque la gente lo entiende a la primera.
Aunque me llevo un montón de sorpresas, porque cuando toco en la Península la gente también lo percibe muy bien. Pero tocarlo en tu casa y llevarte un tambor herreño, poner voces de Valentina o poner cosas muy de allí hace que todo tenga mucho más sentido.
En Canarias hay una escena musical cada vez más diversa, aunque muchas veces los artistas han sentido que tenían que salir fuera para crecer. ¿Crees que eso ha cambiado o sigue siendo una asignatura pendiente en las Islas?
Creo que está cambiando mucho. Cuando salí de Lanzarote, hace 25 años, habría dicho que 100% había que salir y desarrollar tu carrera fuera porque era la única manera. Pero hoy en día tenemos el claro ejemplo de Quevedo, que demuestra que se puede desarrollar una carrera artística sin tener que salir de Canarias, porque Internet lo permite. Si yo empezase ahora, probablemente lo intentaría hacer desde las Islas.
Ese pensamiento de que para dedicarte a esto tienes que salir de la isla por fin está cambiando. Y no solo en la música, también veo a directores de arte, creativos, fotógrafos o cineastas desarrollando su carrera desde Canarias. Eso es un avance que antes no se podía hacer. Canarias está cada vez más en el mapa.
Para cerrar, ¿qué viene ahora? ¿Cuál es el siguiente capítulo para Ale Acosta?
Estos conciertos, por ejemplo el de LPA BMusic, van a ser ya los últimos coletazos de la gira de El porvenir. Y ya estoy componiendo el siguiente disco, que viene para 2027, en el que todavía me estoy adentrando más en Canarias y en su folclore. Estoy combinándolo también con un par de bandas sonoras de una serie y de una película que saldrán el año que viene. Estoy disfrutando un montón del proceso de composición.