El Cabildo de Tenerife ha dado el paso previo para reconocer con su Medalla de Oro a las Danzas de las Cintas de Güímar, una de las expresiones más singulares y antiguas del patrimonio cultural inmaterial de la isla. La propuesta, aprobada por unanimidad en el Pleno, abre el expediente para conceder la máxima distinción honorífica de la corporación insular a una tradición que lleva más de dos siglos formando parte de la memoria colectiva tinerfeña.
La iniciativa pone el foco en una manifestación profundamente ligada a Güímar, pero también a la identidad cultural de Tenerife en su conjunto. Las Danzas de las Cintas- que incluye a la Danza de San Pedro Arriba, la Danza de San Pedro Abajo y la Danza de El Escobonal- han sobrevivido al paso del tiempo gracias al esfuerzo de generaciones de vecinos, danzadores, tamborileros y familias que han mantenido viva una tradición única.
Su origen se remonta a 1788
Su origen documentado se remonta a junio de 1788, una fecha excepcional dentro del patrimonio tradicional canario, ya que sitúa a esta celebración entre las expresiones festivas y rituales mejor registradas del Archipiélago. El ritual, con el característico trenzado y destrenzado de cintas alrededor de una pértiga central, acompasado por el pito, el tamboril y las castañuelas, sigue siendo uno de los rasgos más reconocibles de estas danzas.
Con este reconocimiento, que llega después de otras distinciones como la Medalla de Plata del Ayuntamiento de Güímar y la reciente Medalla de Oro de Canarias 2026, el Cabildo pone en valor no solo una tradición, sino también una forma de entender la cultura popular que ha sabido resistir y transmitirse de generación en generación.