Momento del festival Canarias Tiene el Flow / ATLÁNTICO HOY - LUNA MOYA SILVA
Momento del festival Canarias Tiene el Flow / ATLÁNTICO HOY - LUNA MOYA SILVA

Del timple al trap: así reventó Canarias Tiene el Flow una Riviera abarrotada

Canarias Tiene el Flow congregó a 2.000 personas este jueves durante su primera edición en la sala La Riviera de Madrid

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luna moya

La cola empezaba mucho antes de llegar a la puerta de la sala. Bajaba por la calle entre gritos, banderas de Canarias, camisetas de la UD Las Palmas y grupos de jóvenes repasando canciones mientras esperaban durante horas para entrar. Algunos llevaban allí desde el día anterior. Otros acababan de llegar desde distintos puntos de España. Pero todos tenían claro lo mismo: aquella noche no era un concierto cualquiera.

Canarias Tiene el Flow celebró este jueves su primera edición en la sala La Riviera de Madrid convertido ya en mucho más que un simple festival. El evento nació con la intención de llevar hasta la capital el nuevo sonido surgido en las islas y reunir sobre un mismo escenario a algunos de los artistas más representativos de esta generación. Y la respuesta no pudo ser mayor: entradas agotadas días antes del concierto y cerca de 2.000 personas dispuestas a convertir La Riviera en territorio canario durante una noche.

Una Riviera canaria

La sala La Riviera colgó el cartel de sold out para la primera edición de Canarias Tiene el Flow y desde mucho antes de abrir puertas ya se respiraba ambiente de gran cita. Entre los asistentes se mezclaban acentos canarios, grupos de amigos ondeando banderas y camisetas amarillas de la UD Las Palmas convertidas casi en uniforme no oficial de la noche.

Dentro, el escenario esperaba a una generación de artistas que lleva años construyendo una identidad musical propia desde Canarias. Y el público respondió desde el primer minuto.

La timplista Julia Rodríguez en Canarias Tiene el Flow / ATLÁNTICO HOY - LUNA MOYA SILVA
La timplista Julia Rodríguez en Canarias Tiene el Flow / ATLÁNTICO HOY - LUNA MOYA SILVA

Timple y emoción

Los encargados de abrir la velada fueron Derque Martín y OM Domínguez, que trasladaron hasta Madrid esa mezcla entre raíz canaria y sonidos contemporáneos que tanto habían defendido durante los días previos. Desde la sorpresa a bordo del Binter se veía venir el talento, y no defraudaron.

Pero si hubo un momento especialmente delicado y mágico en la primera parte del concierto fue el protagonizado por Julia Rodríguez. El silencio que consiguió generar en algunos momentos de su actuación contrastaba con el bullicio previo de la sala. A destacar, sin duda, la forma en la que el timple parecía extenderse entre las luces de La Riviera mientras sus dedos convertían el instrumento de madera en algo hipnótico.

Después llegaría Ale Acosta, recibido con una enorme ovación por parte del público madrileño y canario que llenaba la sala. Brincaron, gritaron y se movieron al son de los ritmos de Acosta, que bien podría definirse como un dios de la música. Lo que el público necesita, él lo da.

El artista OM Domínguez en Canarias Tiene el Flow / ATLÁNTICO HOY - LUNA MOYA SILVA
El artista OM Domínguez en Canarias Tiene el Flow / ATLÁNTICO HOY - LUNA MOYA SILVA

Rock y actitud

La energía cambió por completo con la aparición de Los Blody. Irrumpieron sobre el escenario literalmente comiéndose La Riviera. Actitud, fuerza y una energía rockera que transformó durante unos minutos el concierto en una auténtica descarga colectiva.

El público respondió saltando mientras el grupo demostraba por qué son una de las bandas emergentes más comentadas del Archipiélago. Que nadie se sorprenda cuando los jóvenes del rock lleguen lejos.

Después llegaría el turno de Ventura y Daniela Garsal, que mantuvieron el ritmo de una noche que prácticamente no dio respiro.

El público de Canarias Tiene el Flow / ATLÁNTICO HOY - LUNA MOYA SILVA
El público de Canarias Tiene el Flow / ATLÁNTICO HOY - LUNA MOYA SILVA

El show de Sara

Pero si hubo una actuación capaz de dejar al público completamente pendiente de cada palabra fue la de Sara Socas.

Sus canciones ya iban cargadas de intención, pero la improvisación que realizó junto a /su compañera de escenario durante el concierto terminó convirtiéndose en uno de los momentos más comentados de la noche. La rapidez mental, la naturalidad y la manera de construir versos sobre la marcha dejaron a buena parte de la sala completamente atónita, observando cómo el freestyle se convertía casi en una conversación artística improvisada delante de miles de personas.

La desenvoltura sobre el escenario fue absoluta. Y el público lo sabía. Imposible no tener los pelos de punta ante su agilidad mental.

Presentación de Canarias Tiene el Flow / ATLÁNTICO HOY - LUNA MOYA SILVA
Presentación de Canarias Tiene el Flow / ATLÁNTICO HOY - LUNA MOYA SILVA

La locura final

Aunque a quién iban a engañar. Buena parte de la gente había venido buscando el momento que terminó explotando en la última mitad del concierto.

Don Patricio mantuvo el ambiente arriba entre rumores y salseos de TikTok cantando la mítica canción Lola Bunny antes de dar paso a los nombres que provocaron el estallido definitivo de La Riviera: Juseph, La Pantera y Lucho RK.

La reacción de la sala fue inmediata. Móviles en el aire. Gritos constantes. Canciones coreadas de principio a fin. Lo que se vivió durante el tramo final del concierto fue, directamente, una locura colectiva. Hubo de todo, gritos que amenazaban con rotura de timpanos, afonías casi seguras, lágrimas de emoción, desesperación, carteles al aire con propuestas indecentes y un largo, pero íntimo etcétera que solo entendería alguien que estuviera allí presente.

Faltó Quevedo, cuyo nombre sobrevoló durante toda la noche, pero sus nuevos temas también sonaron en La Riviera de la mano de Los Rookies, desatando todavía más la euforia entre el público. Sus bailarines rondaban la sala y la esperanza de que saliera mantuvo en vilo a los fans hasta el último segundo del concierto.

Ya en la despedida final, Juseph, La Pantera y Lucho RK terminaron compartiendo escenario para interpretar algunos de los temas más conocidos de esta nueva generación de artistas urbanos vinculados a Canarias. Y entonces sí: toda la sala cantó al unísono. 

Ahora sí, hemos ganado

Madrid estaba coreando canciones nacidas a más de 1.700 kilómetros de allí un jueves por la noche. 

Éxito.