Jaka Lakovic grita a los jugadores del Granca durante el partido contra el San Pablo Burgos. / ÁNGEL MEDINA-EFE
Jaka Lakovic grita a los jugadores del Granca durante el partido contra el San Pablo Burgos. / ÁNGEL MEDINA-EFE

El Granca busca relevo para Lakovic, pero el mercado no responde

El club claretiano ya ha tanteado alternativas para relevar a Lakovic mientras crece la presión tras ocho derrotas seguidas

Martín Alonso

El Club Baloncesto Gran Canaria se mueve en un escenario cada vez más delicado. Tras la derrota de anoche ante el San Pablo Burgos (95-109), el conjunto claretiano encadena ocho derrotas oficiales consecutivas —seis en la Liga Endesa y dos en la Basketball Champions League— y ha activado de manera discreta la búsqueda de un sustituto para Jaka Lakovic.

La situación deportiva ha encendido todas las alarmas en el club isleño, que ya ha tanteado a varios técnicos en las últimas semanas. Sin embargo, la realidad del mercado no está acompañando: uno de los entrenadores contactados llegó a dar el visto bueno inicial, pero terminó rechazando la oferta, mientras que otro candidato no ha podido comprometerse debido a su actual situación contractual.

Este doble revés deja al Granca en una posición incómoda, obligado a seguir rastreando el mercado en busca de una solución inmediata mientras los resultados continúan deteriorándose con un entrenador, Lakovic, que tiene contrato en vigor hasta junio de 2027.

Riesgo de descenso

En lo estrictamente deportivo, la situación también comienza a ser preocupante. El equipo suma siete victorias en la Liga Endesa, una más que el Andorra, que marca actualmente la zona de descenso a Primera FEB. La ventaja es mínima y el margen de error prácticamente inexistente.

La dinámica negativa no solo afecta a la clasificación, sino también al estado anímico de un vestuario que no logra revertir la tendencia. La falta de reacción competitiva en los últimos encuentros ha intensificado el debate interno sobre la continuidad del proyecto técnico.

Paso al lado de Albicy

En medio de este contexto de crisis, el base francés Andrew Albicy decidió renunciar a la capitanía del equipo hace varias semanas, un movimiento que refleja el momento de inestabilidad que atraviesa el vestuario.

Marcelinho y Albicy en una jugada del último derbi liguero, disputado en Gran Canaria, en el que se impusieron los aurinegros./ Canarias
Marcelinho y Albicy en una jugada de un derbi liguero, disputado en Gran Canaria, en el que se impuso el Canarias. / AH

La decisión, de fuerte carga simbólica, supone un giro en la estructura interna del grupo y añade un nuevo elemento de tensión en un equipo que busca referentes para revertir la dinámica. La salida de Albicy como capitán evidencia la necesidad de un cambio de rumbo más allá de lo estrictamente deportivo.

La grada estalla

La tensión ya ha trascendido a la grada. Tras la derrota frente a San Pablo Burgos, parte de la afición volvió a entonar el ya recurrente “directiva dimisión”, señal inequívoca del descontento creciente.

En el foco de las críticas aparecen el presidente, Sitapha Savané, y el director deportivo, Willy Villar, a quienes se responsabiliza de la planificación deportiva y de la gestión de la actual crisis de resultados.

El club, por ahora, mantiene silencio público mientras trabaja en una solución que no termina de concretarse. El tiempo corre en contra de un Granca que necesita reaccionar con urgencia para evitar que la crisis se convierta en estructural.