La batalla legal entre el futbolista argentino Sergio El Chino Araujo y su ex por presuntos delitos de malos tratos habituales, coacciones y desalojo forzoso vivió ayer un nuevo capítulo de tensión en los tribunales de la capital grancanaria.
La abogada defensora del exdelantero de la UD Las Palmas, Cruz Rodríguez, ha elevado la confrontación al recusar formalmente a la magistrada de la Sección de Violencia sobre la Mujer número 2, María Auxiliadora Díaz.
La vista en la que se iba a decidir el destino inmediato de la vivienda fue pospuesta, pero la magistrada ha ordenado nuevas diligencias de investigación urgentes para decidir sobre el uso del piso.
La postura de la defansa
La letrada sostiene que el inmueble "es de la exclusiva propiedad de Sergio" y que "había dejado de constituir el domicilio familiar desde hace meses", con "pruebas documentales que así lo acreditan y fotografías de la situación en la que se encontraba la misma, habiendo trasladado la madre y la menor su residencia habitual de forma efectiva".
Según argumenta la defensa, "dicha falta de habitabilidad y el cese en el uso real y continuado de la vivienda constan plenamente acreditados mediante informes técnicos e históricos de consumo de suministros (agua y electricidad) que demuestran que la vivienda se encontraba deshabitada, careciendo por tanto de la condición jurídica de morada".
"En consecuencia", continúa la abogada, "carecen de veracidad las afirmaciones relativas a una entrada ilícita o allanamiento, constando que las pretensiones de atribución del uso de dicho inmueble carecen de objeto si se acredita el previo abandono voluntario del mismo que aún está por resolver y el traslado de residencia de la otra parte".
Máxima tensión
La juez no ha podido pronunciarse sobre el uso de la vivienda por el incidente de recusación, quedando aplazada la adopción de las medidas cautelares urgentes, entre las que la acusación particular exige la restitución inmediata del piso a la madre custodia y a su hija de ocho años.
Pese al bloqueo de la vista de medidas provisionales, la magistrada no ha detenido la actividad instructora. En una intensa mañana de diligencias, el juzgado ha optado por retomar la causa desde el origen, procediendo a tomar declaración a la expareja del futbolista, que ratificó la denuncia presentada en enero y la ampliación realizada este mes de junio, entre otras cuestiones como el cotejo de móviles y de mensajes, con la finalidad de acreditar los supuestos episodios de violencia y la residencia habitual en el inmueble del futbolista.
Araujo juega ahora en el Cerro Porteño de Paraguay, pero sus dos hermanadas cambiaron la cerradura del piso que está en disputa. De ahí la ampliación de la denuncia y las medidas cautelares reclamadas.
Informe vecinal
Por eso, para determinar si la vivienda de la avenida José Mesa y López constituía el domicilio efectivo y habitual de la menor antes de que las hermanas de Araujo cambiaran la cerradura, la juez ha ordenado un mandato urgente.
La magistrada ha encargado a la Policía Local la elaboración de un informe vecinal que verifique de manera objetiva sobre el terreno si la madre y la niña residían de forma permanente en el inmueble, contrastando así el testimonio previo del conserje del edificio, que coincide con el de la denunciante.
Nuevas declaraciones
Un vez esté el informe y se resuelva el incidente de recusación, el juzgado interrogará en calidad de investigados tanto a Sergio Araujo como a sus dos hermanas por el supuesto allanamiento de la vivienda.
La causa, por tanto, está a la espera del informe de la Policía Local. Si se confirma la habitabilidad efectiva de la menor, el Juzgado de Violencia sobre la Mujer tendrá que decidir si decreta el desalojo cautelar de los actuales ocupantes y devuelve el techo a la menor, amparándose, ta y como reclama la acusación, en los deberes ineludibles de la patria potestad.