Un partido de fútbol entre la selección canaria absoluta y un combinado franquiciado de Israel, el Hapoel Beit Shean Mesilot, ha pasado completamente desapercibido tras un año de fuertes controversias por la participación de equipos canarios junto a israelíes en diferentes disciplinas o la celebración de pruebas en Canarias en las que participasen competidores israelíes.
Se trató de un encuentro de la fase internacional de la Copa de las Regiones y se disputó el domingo en Rupnica, Letonia. Los canarios le endosaron un 4 a 0 a los israelíes en un partido no exento de polémica, ya que uno de los jugadores isleños vio la roja tras recibir un agarrón por parte de un oponente israelí, que sólo vio la amarilla por la acción. Incomprensible.
Este mismo martes, Canarias se juega su pase para la fase final de la competición contra la franquicia húngara en la competición, el Pest.
Sin protestas ni condenas
Lo sorprendente del partido es que no ha habido ninguna reacción política ni social ante el hecho de que el máximo combinado canario en el fútbol masculino haya disputado un encuentro contra Israel. Hace apenas unas semanas, en Puerto de la Cruz (Tenerife) un centenar de manifestantes protestó por la participación de la selección israelí en el mundial de waterpolo femenino sub-18.
Atlántico Hoy ha pedido a Canarias por Palestina, plataforma que organizó la protesta del waterpolo, unas declaraciones sobre el partido de fútbol disputado en Lituania entre Canarias e Israel, pero no ha obtenido respuesta por el momento.
La protesta de Puerto de la Cruz estuvo precedida por la exigencia de Podemos de expulsar a Israel del mundial y reclamó al Cabildo de Tenerife que retirase su apoyo institucional y abandonase la organización si World Aquatics mantenía la participación israelí.
Todo se remonta a La Vuelta
La sucesión de boicots a pruebas deportivas con equipos israelíes se remonta a un año atrás, con La Vuelta Ciclista a España. Las protestas contra la participación del Israel-Premier Tech habían obligado a modificar varias etapas de la edición de 2025 y terminaron impidiendo que el pelotón completase la última jornada en Madrid.
En Canarias, el 15 de septiembre, apenas un día después del final frustrado de la carrera, el presidente del Cabildo de Gran Canaria, Antonio Morales (NC), anunció que la isla no acogería La Vuelta de 2026 mientras participase el equipo israelí.
Morales aseguró que Gran Canaria no estaba dispuesta a utilizar dinero público para “blanquear” al Estado de Israel mediante el deporte. La declaración se produjo durante un acto de homenaje a los menores palestinos muertos en Gaza, celebrado en la plaza de Santa Ana de Las Palmas de Gran Canaria. En aquel momento, las administraciones canarias negociaban con Unipublic la celebración de cuatro etapas en el archipiélago, dos en Tenerife y otras dos en Gran Canaria, incluida la llegada final de la competición.
El consejero insular de Deportes, Aridany Romero, confirmó posteriormente que el rechazo había sido acordado por el Gobierno grancanario y trasladado al director de La Vuelta, Javier Guillén. Romero defendió que no podía hablarse de neutralidad deportiva cuando el propietario del Israel-Premier Tech mantenía públicamente su apoyo al Gobierno de Benjamin Netanyahu.
La posición fue secundada por el alcalde de La Laguna (Tenerife), Luis Yeray Gutiérrez (PSOE), quien anunció un rechazo “total y absoluto” a que el municipio acogiese una etapa si participaba la formación israelí. Podemos Canarias, Nueva Canarias y representantes del PSOE canario reclamaron igualmente que la competición no llegase a las islas en esas condiciones.
Canarias se queda sin La Vuelta
La postura no fue unánime. La presidenta del Cabildo de Tenerife, Rosa Dávila (CC), y el vicepresidente insular, Lope Afonso (PP), defendieron que correspondía a los organismos deportivos internacionales decidir qué equipos podían participar. El presidente de Canarias, Fernando Clavijo (CC), condenó la situación en Gaza, pero también cuestionó las movilizaciones que pudieran poner en riesgo a deportistas, manifestantes o agentes policiales
Finalmente, en noviembre, Gran Canaria confirmó su retirada del proyecto. Lo hizo pese a que el Israel-Premier Tech había anunciado un cambio de nombre, de imagen y de nacionalidad deportiva para alejarse de su identidad israelí. El Cabildo consideró que seguía existiendo una continuidad entre ambas estructuras y mantuvo su negativa.
Sin Gran Canaria, Tenerife descartó asumir en solitario el coste de llevar la carrera a las islas. La decisión tuvo como consecuencia que La Vuelta de 2026 no pase por Canarias y concluya en Granada. En la carrera participa el NSN Cycling Team, formación suiza que la propia organización presenta como heredera del Israel-Premier Tech.
También en el baloncesto
Pocas semanas después del conflicto ciclista, la controversia se trasladó al baloncesto. El La Laguna Tenerife debía recibir el 14 de octubre de 2025 al Bnei Herzliya israelí en la Liga de Campeones.
Antes incluso del partido, el Cabildo de Tenerife había debatido una moción del PSOE para rechazar la participación de equipos, deportistas o artistas que representasen al Estado de Israel en eventos celebrados en la isla. La propuesta fue sustituida por una enmienda de Coalición Canaria y Partido Popular, aprobada por 17 votos frente a nueve, que supeditaba cualquier decisión a las recomendaciones de los organismos deportivos internacionales o de la Unión Europea.
El alcalde de La Laguna volvió a pedir la suspensión del evento. Gutiérrez reclamó la intervención del Consejo Superior de Deportes y de las federaciones española e internacional de baloncesto y rechazó incluso la posibilidad de disputarlo a puerta cerrada.
Un día después, el pleno del Ayuntamiento de La Laguna aprobó una moción de rechazo a la celebración del partido y acordó trasladar su posición a la FIBA. La iniciativa fue respaldada por el PSOE, Unidas Se Puede, Drago y otros grupos municipales. Los cinco representantes del PP, Vox y el concejal no adscrito votaron en contra. La petición tampoco logró detener el encuentro.
El día del partido, alrededor de un centenar de personas participó en una cacerolada frente al Santiago Martín. La protesta fue convocada por BDS y respaldada por Solidaridad Canaria con Palestina, la Asamblea Estudiantil Gara y Sanitarios con Palestina. Los manifestantes denunciaron lo que consideraban un intento de lavar la imagen de Israel mediante el deporte.
El encuentro fue declarado de alto riesgo y se disputó a puerta cerrada, bajo un importante dispositivo de la Policía Nacional, la Policía Local y la Guardia Civil. La concentración transcurrió sin incidentes y el equipo aurinegro se impuso por 108 a 85 al Bnei Herzliya.
En menos de un año, por tanto, la presencia de representantes deportivos israelíes provocó dos concentraciones de aproximadamente cien personas, varias mociones, peticiones de suspensión y un conflicto institucional que terminó dejando a Canarias fuera de La Vuelta. Ninguna reacción semejante se ha producido por el partido de la selección canaria de fútbol.
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