Sergio Batista: "Debemos ser cautelosos para que el fútbol profesional femenino se consolide"

El presidente de la UD Granadilla celebra la profesionalización pero aconseja prudencia para "evitar que el fútbol femenino se convierta en una burbuja"

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El presidente de la UD Granadilla Tenerife, Sergio Batista, lidera un proyecto deportivo que ha convertido a Tenerife en un referente del fútbol femenino./ Cedida
El presidente de la UD Granadilla Tenerife, Sergio Batista, lidera un proyecto deportivo que ha convertido a Tenerife en un referente del fútbol femenino./ Cedida

Desde la fundación del club en 2013, la UD Granadilla Tenerife ha crecido hasta convertirse en un referente del fútbol femenino, incluyendo su nombre en la élite del deporte. Su presidente, Sergio Batista, encara la octava temporada del equipo en la máxima categoría con la particularidad de que será la primera campaña profesional en la historia del fútbol femenino español. El directivo acoge con normalidad esta nueva situación, aconsejando cautela para ir consolidando el crecimiento peldaño a peldaño y demandando los recursos necesarios para enfrentar las nuevas obligaciones. Aunque las dudas aún son muchas, Batista apuesta por la continuidad de un modelo exitoso basado en talento canario y cantera para que este club modesto siga compitiendo entre los grandes clubes nacionales del fútbol femenino. 

La temporada 2022-2023 supondrá grandes cambios para el fútbol femenino con la implantación de la liga profesional ¿Cómo afronta la UD Granadilla esta nueva situación? 

La próxima temporada va a ser muy exigente. Todos los equipos participantes tenemos cierta incertidumbre a la hora de ver cómo quedan configuradas las normas reguladoras de la misma y aunque es un paso adelante también nos va a generar muchísimas obligaciones. Por esto no debemos asustarnos, pero tenemos que tener en cuenta que, al tiempo que se crean obligaciones, se debe dotar a los equipos de recursos para atenderlas. No queremos que el fútbol femenino, que está creciendo demasiado rápido, se convierta en una burbuja que pueda estallar por los aires. Si hacemos las cosas bien, la profesionalización es positiva y debemos ser cautelosos para que sea un paso en firme en el asentamiento definitivo del fútbol femenino. 

Entre las obligaciones de la liga profesional se incluye la reforma del Estadio de La Palmera, ¿en qué consistirán estas actuaciones? 

Este será un año de transición, con una serie de obras que hay que acometer. Iremos siguiendo la hoja de ruta prevista. Hay actuaciones relativamente sencillas, como adaptar la iluminación para que los partidos nocturnos puedan retransmitirse por televisión, unos vestuarios acordes con la categoría o el marcador, pero hay que llevarlo a cabo sin perjudicar los intereses de ninguno de los equipos que normalmente juegan en La Palmera. También se proyecta un campo anexo que oxigenará el fútbol en el municipio y en concreto en el barrio de San Isidro, lo que puede ser una solución buenísima para todos. El cambio del césped es el último paso porque instalarlo conlleva dificultades para entrenar y hay muchos equipos que juegan en La Palmera. El plazo para las reformas es hasta diciembre de 2023 y tenemos tiempo para ver cómo se desarrollan los acontecimientos, pero en cualquier caso debemos aprovechar la dotación que nos aporta el Consejo Superior de Deportes (CSD) para acometer lo más sencillo, urgente y fundamental.

¿Cuáles son los criterios para el reparto de estos fondos del CSD entre los clubes de la categoría? 

El reparto ya está hecho y la UD Granadilla es uno de los equipos que recibirá mayor dotación. Obviamente recibimos más fondos que el Real Madrid o el Barcelona porque se reparte en función de los proyectos que se hayan presentado. Esta dotación es con destino finalista y se dedica exclusivamente a infraestructuras. Nosotros presentamos los cuatro proyectos señalados: marcadores, iluminación, vestuarios y cambio de césped. Los tres primeros se pueden acometer pero para cambiar el césped debemos esperar a que termine la próxima temporada para saber si es posible llevarlo a cabo. 

Y a nivel del vestuario, ¿de qué manera afrontan las jugadoras esta nueva temporada como profesionales? 

Tanto las jugadoras como el club lo hemos acogido con normalidad. Es un asunto en el que se lleva trabajando mucho tiempo y ahora hay que esperar que se concreten varios temas como la dotación por derechos audiovisuales, el costo de los arbitrajes o la negociación de un nuevo convenio colectivo. Son una serie de circunstancias que tendrán que ir definiéndose poco a poco y por eso este año es importante tomarlo como un periodo de transición. Los peldaños de la escalera hay que subirlos uno a uno. Si nos volvemos locos, esto puede ser efímero y por eso estamos trabajando para consolidar la categoría y el futuro del fútbol femenino. 

Jugadoras UDG Tenerife
Las jugadoras de la UD Granadilla celebran un gol en un partido de Copa de la Reina./ UDG Tenerife

¿Cómo repercute la profesionalización en los salarios y las condiciones de las jugadoras? 

Las jugadoras no se hacen millonarias pero tienen unos salarios dignos y unas condiciones laborales dignas que, además, van en aumento. Obviamente el salario va en función del equipo y la aportación de las jugadoras. Si nos comparamos con Barcelona, Real Madrid o Atlético de Madrid, los salarios no tienen nada que ver pero podemos decir que las nuestras viven dignamente. 

Cerca de cumplir su primera década de vida, el Granadilla ha ido creciendo al mismo tiempo que lo hacía el fútbol femenino. Parece que decidieron apostar en el mejor momento por un deporte que, pocos años después, se encuentra en pleno auge. 

Nuestra apuesta por el fútbol femenino comenzó hace nueve años y llegamos en el momento oportuno. Hace ocho temporadas que logramos el ascenso y nos hemos consolidado en Primera pero eso no vale de nada si no seguimos trabajando con el mismo rigor y la misma humildad. Esto cada vez se complica más, los presupuestos son mayores, las exigencias son mayores y nosotros somos un club modesto que no tiene ese paraguas de un club de la liga de fútbol profesional, y eso se nota a la hora de las infraestructuras y de confeccionar la plantilla. Por eso una de nuestras reivindicaciones es que los clubes gasten en función de sus ingresos porque de lo contrario no podríamos competir. Si cualquier equipo de la liga profesional puede dotar a su equipo femenino de una importante inversión económica, da igual que la gestión sea buena: no podemos competir con ellos. Para buscar el equilibrio y la igualdad esta situación debe regularizarse en el corto plazo. Es uno de los caballos de batalla que tenemos los clubes independientes para seguir compitiendo con esas superpotencias que hay en la Primera División del fútbol femenino. 

A lo largo de estos años el club se ha convertido en una marca atractiva para toda la isla. De hecho, algunos municipios se ofrecieron para ser sede del equipo, aunque finalmente optaron por quedarse en el lugar que les da nombre. 

Los municipios buscan productos atractivos y estudian el retorno, y el nuestro es importante. Pero no es tan sencillo cambiar de escenario y optamos por continuar en Granadilla, que es donde nacimos y donde hemos crecido, y esperemos que la apuesta nos salga bien. 

Fuente: UDG TV.

Una de las señas de identidad del Granadilla es su apuesta por el talento canario, por las futbolistas del archipiélago como núcleo del equipo. 

Hay un sentimiento de canariedad que hemos implantado dentro del equipo y queremos perpetuar lo máximo posible. No es fácil porque en un club deportivo se exigen resultados, pero siempre que podemos agotamos todas las posibilidades para fichar jugadoras canarias o españolas. Aún así no es suficiente para mantenernos y tenemos que recurrir a otros mercados ya que la categoría cada vez es más competitiva y, al tener unas instalaciones entre las peores de la categoría, muchas jugadoras prefieren otros destinos donde se encuentran con auténticas ciudades deportivas para poder desarrollar su trabajo. En cuanto a los entrenadores, desde el inicio hemos apostado por tinerfeños y continuamos en esta línea que queremos mantener. 

Efectivamente tras la marcha de Francis Díaz decidieron que José Herrera, segundo entrenador la pasada temporada, tome las riendas del equipo como primer técnico. 

Ahí no tuvimos dudas, siempre ha habido continuidad dentro del club. La decisión fue consensuada y fácil de adoptar. Estamos convencidos de que desarrollará un buen trabajo a pesar de que la temporada no va a ser fácil. Somos conscientes y por eso le apoyamos al máximo para lograr el objetivo que, inicialmente, no es otro que la permanencia, ya que nos permitiría consolidar al equipo en esta primera temporada profesional. Aunque la opinión pública se centra mucho en el primer equipo, a nosotros nos preocupa el conjunto del club, donde tenemos un segundo y tercer equipo. La UD Granadilla B compite en la Primera RFEF y, en estas circunstancias, solo nos iguala el Athletic de Bilbao y el FC Barcelona. Ni siquiera Real Madrid, Atlético de Madrid, Sevilla, Betis o Valencia lo han logrado, y esto hay que ponerlo en valor. Tenemos un segundo equipo que milita en Primera RFEF y está formado por jugadoras menores de 23 de años, con un gran número de jugadoras canarias, y ese es el vivero del que nos queremos nutrir para consolidarnos el mayor tiempo posible en la élite del fútbol. 

Por méritos propios, el club se ha ganado un nombre en el fútbol femenino a lo largo de los últimos años, ¿se ha convertido Granadilla en un destino atractivo para las futbolistas? 

Es lo que pretendemos, aprovechar el trabajo bien hecho y la credibilidad que tenemos en cuanto a la seriedad y el compromiso, pero no es nada fácil. Primero por la distancia ya que a veces, si son muy jóvenes, algunas no se atreven a dar el salto. Si son jugadoras consolidadas, las exigencias deportivas y económicas son mayores. Es una lucha importante para poder confeccionar la plantilla pero afortunadamente siempre mantenemos el grueso de las jugadoras de la campaña anterior. Dado que las incorporaciones no son muchas, aprovechamos que contamos con un equipo en la siguiente categoría y nos centramos en las jugadoras jóvenes de 19, 20 o 21 años que pueden alternar los dos equipos y esperamos que, en un plazo más corto que largo, tiren la puerta abajo y se consoliden en el primer equipo. 

El mercado de fichajes está siendo intenso este verano, con bajas importantes y nuevas incorporaciones principalmente en defensa. Por otra parte también han sumado en ataque con el fichaje de la delantera Laura Ortega, ¿tienen pensado seguir reforzándose de cara a la próxima campaña? 

Aún quedan fichajes por anunciar. Nos costó mucho fichar a una delantera como Laura Ortega y esperamos otra incorporación que pueda acompañarla en el ataque. Aún así no estamos preocupados porque, si no llega, tenemos jugadoras en la plantilla con mucha calidad, hambre, ganas y futuro para poder aprovechar su oportunidad. 

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