El presidente de Baleària, Adolfo Utor, ha revelado nuevos datos sobre la adquisición de la naviera Armas Trasmediterránea, una operación que se firmó en agosto y que sigue pendiente de la Comisión Nacional de los Mercados y la Competencia (CNMC), cuyos técnicos han abierto una segunda fase de análisis al ver riesgos de monopolio en las rutas con Canarias.
La compañía presentará en breve las alegaciones a esa segunda fase, pero Utor ha adelantado algunas claves de sus argumentos, según se desprende de sus declaraciones y del comunicado hecho público tras la presentación de las cuentas anuales este miércoles.
Renunciar para ganar
Asegura el presidente de Baleària que están dispuestos a renunciar a su actual alianza con Fred. Olsen para unir Cádiz con Canarias, centrándose solo en la conexión con Huelva, que es la línea adjudicada en la actualidad a Armas.
La naviera alicantina no gestiona conexiones entre islas, por lo que la asunción de ese mercado no tiene por qué conllevar a una situación de monopolio o de riesgo para la competencia.
Es más. Utor defiende que se trata de una operación estratégica de gran importancia para la conectividad nacional y la competitividad frente a grupos internacionales.
Soberanía marítima
España, en ese sentido, necesita "operadores marítimos sólidos" con dimensión suficiente para competir con los grandes grupos internacionales y garantizar la cohesión territorial.
Baleària es una empresa de capital 100% nacional con un proyecto de futuro, preparada para asumir la responsabilidad de la conectividad en territorios no peninsulares, y de completarse la compra reforzaría su presencia en Canarias con la incorporación de 15 ferries y 1.500 empleados adicionales al grupo.
Impacto en Canarias
El presidente ha expresado que la naviera está "deseando empezar a competir lo más pronto posible en Canarias" y espera que la decisión de la CNMC se tome con celeridad, pues la operación se firmó el pasado 25 de agosto y el retraso en su autorización está agravando el deterioro de la actividad de Armas.
Utor ha reconocido el compromiso de contar con capital canario para cerrar el negocio en el Archipiélago, dando a entender que el acuerdo con el grupo de inversores isleño está hecho, el cual consistirá en aportar el 30 % de la inversión necesaria para comprar Armas y relanzar su actividad.
Preocupación
El presidente también desvela que las administraciones canarias, los sindicatos y las empresas están preocupadas por el deterioro de la actividad de Armas, con servicios que se han dejado de prestar o reducido en islas como Fuerteventura, La Palma, El Hierro y La Gomera. Por eso espera que el retraso de la CNMC no desemboque en daños irreversibles para la operación.
Al margen de la compra de Armas, Baleària tiene previsto introducir en el Archipiélago el nuevo fast ferry de última generación Mercedes Pinto. Tras una inversión de 120-128 millones de euros, la entrega está prevista para mayo de 2026.
Resultados como aval
La naviera ha presentado una facturación de 801 millones de euros (+16%) y un beneficio de 63 millones (+152%). Las líneas del norte de África están detrás de ese importante ascenso.
Según el presidente, estos resultados demuestran la "capacidad para crecer de forma rentable y sostenible" y proporcionan la base financiera necesaria para afrontar esta expansión.
La operación, además de Canarias, incluye el Mar de Alborán, al tiempo que la danesa DFDS se hace con el Estrecho de Gibraltar.
