Canarias no está sacando todo el potencial a las inversiones que se podrían poner en marcha en el Archipiélago. De hecho, está perdiendo algunos proyectos que se han presentado en las Islas y no está siendo atractiva en determinados sectores debido al freno que sufren muchas iniciativas por la ralentización de los trámites administrativos. Desde el sector privado consideran que la inversión se encuentra actualmente por debajo de su potencial y sostienen que podría ser mucho mayor, tanto pública como privada.
La directora general de la Cámara de Comercio, Lola Pérez, explica que existe un déficit de infraestructuras en materia de energía, vivienda, puertos, aeropuertos o carreteras que podrían estar impulsándose pero que no se están llevando a cabo. “Las inversiones son necesarias, no para hacer más sino para que las cosas estén mejor y podamos ser una economía más competitiva”, estima la directora general de la Cámara.
“Hay mucha inversión que se va fuera”, respalda el director territorial de CaixaBank, Manuel Afonso, quien además ha observado que esa inversión que no se materializa en las Islas se dirige principalmente a Centroamérica. Los proyectos que se pierden están enfocados sobre todo en las energías limpias, el sector turístico y el ámbito hidráulico.
La burocracia frena nuevas inversiones en Canarias
Lo que estiman es que la inversión pública está limitada por la propia vía administrativa, pero también por los efectos de no tener unos presupuestos generales actualizados y mantener unos prorrogados desde 2023, que impiden la actualización de las inversiones. Esto genera desde su punto de vista “una inseguridad jurídica de los recursos con los que contamos para invertir” y una “demora de decisiones” que provoca que se esté actuando con una prudencia y capacidad de gasto limitada.
Todo ello desde el ámbito público, pero en el sector privado también han detectado que, si bien “hay ganas” de invertir y también recursos, especialmente en el sector de la construcción, la dilatación de las licencias en las corporaciones locales lo está dificultando.
Problemas en vivienda pública y construcción
Pérez también apunta que un problema que están detectando en el ámbito de la construcción es que las licitaciones de vivienda pública no acoplan los precios a los costes reales de las construcciones, por lo que “quedan desiertas”. “Hay recursos pero no se acaban de materializar porque no son competitivos, no les salen los números al sector privado”, estima.
La solución que plantean es corregir los “déficits estructurales” relacionados con los largos trámites administrativos y dotar de “mayor seguridad jurídica”. “La inversión podría ser tractora de un mayor desarrollo económico, no tanto de crecimiento”, estiman desde la Cámara.
Inversiones que se marchan fuera de Canarias
Esto también se traduce en el capital extranjero, especialmente en las inversiones más “físicas”, debido a los “problemas administrativos y la dilatación en los tiempos para las licencias”. “Al final no les interesa y se van a otros lugares”. El presidente de la Cámara de Comercio, Santiago Sesé, destaca que, si bien los empresarios pueden beneficiarse de los incentivos fiscales, muchos proyectos no terminan saliendo adelante porque las licencias no llegan y existe además una amplia interpretación de las normas que “genera inseguridad jurídica”.
Pero esa deslocalización de las inversiones también se produce entre empresas canarias, que deciden invertir en otros territorios antes que en el propio Archipiélago, ha observado Sesé. “Es una pena, pero es la realidad que hay”, valora.


