No hubo mejoría. Tampoco fue a peor. Simplemente se mantuvo congelada. Canarias repitió en 2025 la misma tasa de pobreza que en 2024: 31,2%. Esto implica que, por primera vez tras la recuperación de las cifras que dejó la pandemia, el número de personas en situación de pobreza o exclusión social no disminuyó. De hecho, hay cifras recogidas en la Encuesta de Condiciones de Vida que reflejan un empeoramiento, como el porcentaje de personas que no pueden llegar a fin de mes.
Según los datos publicados por el INE, el 49,8% de los encuestados admite que no puede afrontar gastos imprevistos. Es decir, que un fallo en el coche, una tubería rota en casa, un problema eléctrico o el pago de un veterinario, por ejemplo, son imposibles de asumir para la mitad de los canarios. Si se compara con el resto del territorio nacional, el panorama es desolador, ya que la media nacional se sitúa en el 36,4% y Canarias es, sin duda, la comunidad autónoma con peores datos.
Dificultades para llegar a fin de mes
Además, el 29% de los encuestados admite que tiene cierta dificultad para llegar a fin de mes, el 13,7% llega con dificultad y el 11,5% llega a fin de mes con mucha dificultad. El Archipiélago se sitúa también entre las comunidades con peores registros en este apartado.
Otro dato llamativo sobre los gastos que recoge la encuesta es la posibilidad de viajar. Pese a ser una comunidad con un PIB relativamente alto (octava comunidad), el 39,3% de la población es incapaz de ir de vacaciones al menos una semana al año. Más dramático aún, un 9% de la población no puede permitirse una comida de carne, pollo o pescado al menos cada dos días. Este dato cobra aún más relevancia si se tiene en cuenta que la media nacional es del 5,4% y que Canarias vuelve a ser el territorio con peor dato.
Gastos básicos y bienes esenciales
También ocurre cuando se pregunta a los encuestados si pueden permitirse disponer de un automóvil, ya que el 7,7% admite que no puede, pese a que Canarias se caracteriza por ser un territorio con alta dispersión geográfica.
Respecto al pago de las facturas, el 13,5% reconoce que ha tenido retrasos en el pago de gastos relacionados con la vivienda principal, y la domiciliación de las cuotas tampoco supone un gran alivio, ya que el 16,2% afirma haber tenido retrasos en los pagos hechos a plazos.
Impacto de la pobreza en la vida cotidiana
La encuesta permite ahondar aún más en el impacto de la pobreza en los bienes que se pueden poseer. Por ejemplo, el 9,1% de los encuestados no puede permitirse sustituir ropa estropeada por otra nueva; el 4,2% no puede disponer de dos pares de zapatos en buenas condiciones; el 10% no puede reunirse con amigos o familia para comer o tomar algo al menos una vez al mes; el 15% no puede participar regularmente en actividades de ocio; el 18,3% no puede gastar una pequeña cantidad de dinero en sí mismo y un 2,2% de la población no puede permitirse conexión a internet.
Todos estos datos reflejan que Canarias está en camino de incumplir el objetivo de reducción de la pobreza previsto. El 31,2% de la población se encuentra en riesgo de pobreza o exclusión social (Arope), el 9,3% sufre carencia material y social severa y el 11,6% de los encuestados vive en hogares con baja intensidad en el trabajo.