Una compradora y un vendedor en el mercado / ATLÁNTICO HOY - MARCOS MORENO
Una compradora y un vendedor en el mercado / ATLÁNTICO HOY - MARCOS MORENO

Comer bien es un lujo: preparar una ensalada en Canarias cuesta casi el doble que hace un año

La lechuga es el producto agrícola que mas se ha encarecido en Canarias, junto a los tomates, el brócoli y los pepinos | El presidente de ASAGA-ASAJA Canarias, Theo Hernando, explica por qué

ariadna

Conseguir todo lo necesario para hacer una ensalada básica cuesta cada vez más esfuerzo al bolsillo, sobre todo por la lechuga. Esta hortaliza se ha convertido en el producto agrícola que más se ha encarecido en origen durante el último año en Canarias. 

El precio medio del kilo de lechuga en diciembre de 2025 se situó en 1,15 euros, frente a los 0,77 euros del mismo mes de 2024. El incremento es de casi un 50%, el doble. Así lo recoge la última Estadística de Precios Agrícolas publicada por el Instituto Canario de Estadística (ISTAC). 

Tomates y pepinos también

A esta lista de ingredientes básicos de una ensalada, que se han encarecido en la cesta de la compra se suman el tomate y el pepino, además del brócoli. En el caso de los tomates, el precio ha subido un 24%; el del brócoli, un 23% y el de los pepinos, 22,6%. 

¿Y por qué esta subida? El presidente de ASAGA-ASAJA Canarias, Theo Hernando, atribuye estas variaciones a tres factores principales: el clima, el aumento de los costes laborales y la propia temporalidad de los cultivos.

¿Por qué la subida de precios?

Según explica Hernando, el invierno más frío ha ralentizado el crecimiento de productos hortícolas de hoja como la lechuga. “Cuando bajan las temperaturas, estos cultivos reducen su ritmo de desarrollo y la producción disminuye, lo que provoca un incremento de los precios en el punto de venta”, señala.

El impacto de las subidas salariales acumuladas en los últimos años ha sido otro de los motivos del alza de los precios. Hernando recuerda que cultivos como el tomate, el pepino o la propia lechuga requieren mucha mano de obra. “Son productos con una gran masa salarial. Cualquier incremento en los costes laborales tiene un efecto directo en la estructura de costes de las explotaciones y acaba repercutiendo en el precio”, afirma.

El tercer elemento clave es la temporalidad. La producción agrícola fluctúa a lo largo del año en función de los ciclos de siembra y cosecha. En Canarias, por ejemplo, el tomate concentra buena parte de su producción en invierno, mientras que cultivos como la papa experimentan picos entre abril y junio. Estas variaciones provocan subidas y bajadas prácticamente semanales en los precios en origen.

Imagen de archivo de una productora de lechugas / EFE - CARLOS BARBA
Imagen de archivo de una productora de lechugas / EFE - CARLOS BARBA

Productos que bajan de precio

Frente a las subidas de la lechuga o el tomate, el precio de otros productos se ha reducido. Es el caso de las coles, que lideran las bajadas con un 34% menos. De 0,59 euros el kilo en diciembre de 2024, el mismo mes de 2025 se situó en 0,39 euros. 

También ha reducido su precio en origen las cebollas (-21,7%), los calabacines (-18,1%) y las berenjenas (-14,4%). Estas caídas pueden explicarse justo con algunos motivos que provocan la subida del resto de productos agrícolas. Pueden estar relacionadas con una mayor disponibilidad del producto y con la estacionalidad propia de cada cultivo. 

En un contexto de costes crecientes en todo (materiales, mano de obra, etc.) y la variabilidad climática, que ha estado este año marcada por las borrascas, la evolución en los próximos meses dependerá, en buena medida, de cómo se desarrollen las próximas campañas y de si las condiciones climáticas y de mercado permiten estabilizar la oferta.