El avión aterriza en la pista de Gando. Da igual la compañía. Lo más probable es que al menos una persona sienta el impulso irrefrenable de levantarse nada más tocar tierra para coger su maleta. Nunca se sabe, quizás los duendes del aire hayan decidido robarla para quedarse con los souvenirs del viaje. ¿Quién no querría tener un nuevo imán para su nevera?
Al abrir el compartimento superior, sorpresa: todo seguía en su sitio. En realidad, de nada sirve ponerse nervioso. Ni ponerse de pie a destiempo. Porque mientras los pasajeros están inquietos por recuperar su equipaje —ese que siempre estuvo sobre sus cabezas—, un equipo de profesionales vela por que todo esté en orden y garantizar la seguridad por completo.
Una coreografía
Se trata de la plantilla encargada del handling. El Aeropuerto de Gran Canaria cuenta con cinco empresas dedicadas a un servicio clave dentro de la operativa y una de ellas es South Europe Ground Services. La compañía, filial de IAG, sirve a Iberia Express, Vueling, British Airways, Air Lingus y Air Nostrum —estas tres últimas en facturación— en el aeródromo de la isla capitalina.
Allí recibió este miércoles a los medios de comunicación Ana Nicolau, supervisora de coordinación de South en Gando; y Francisco de Asís Carnicer, el nuevo jefe de escala, con un objetivo claro: romper el mito de que el handling es solo cargar y descargar maletas. Porque también es eso, sí. Pero va más allá con una coreografía coordinada a la perfección.
Los tiempos
Todo empieza cuando el pasajero pisa el aeropuerto. Si el viaje es largo y decide llevar una maleta que supera los 10 kilos, debe facturarla. Para ello, se dirige al mostrador de su aerolínea, donde un trabajador —como los de South— lo recibe, le da su tarjeta de embarque en físico y envía su maleta a buen recaudo hacia un lugar que no está a la vista de todos.
Sobre la cinta transportadora, llega hasta una zona conocida en la jerga del sector como ‘el puerto’. Es un lugar a pie de pista donde los operarios recogen el equipaje, lo montan sobre un carro y lo llevan hasta el avión donde volará el dueño de la maleta. En todo este proceso, el pasajero habrá pasado el control de seguridad y estará ya en la puerta de embarque.
La seguridad, prioritaria
La persona que revisa su documentación y el billete, también es personal de handling. Incluso lo son quienes coordinan el transporte de los viajeros de la terminal al avión en guagua —o, como ellos la llaman, ‘jardinera’—. Además, hay personal de rampa o coordinadores como Nicolau. Con todo listo, el avión cierra sus puertas. “Cabin crew, boarding completed”.
Este miércoles, en torno a las 11:00, llegaba un Iberia Express a Gran Canaria desde Madrid. A pie de pista, la supervisora de coordinación explicaba que la figura del personal de rampa o el de coordinación son fundamentales. “Para nosotros la seguridad es prioritaria en todo momento”, expuso. Si llegara un pasajero enfermo, por ejemplo, contactan con emergencias.
"Nada está al azar"
“Nada puede dejarse al azar”, exclamó. Cuando el avión estaba ya detenido, el personal de handling calzó las ruedas para dejarlo fija. La coordinadora comprueba que no haya desperfectos, sube a hablar con la tripulación para asegurarse de que todo está en orden y los encargados de las maletas las descargan para que los pasajeros las recojan en la terminal.
La función del handling es clara: garantizar la seguridad y la puntualidad del vuelo. South Europe Ground Services cuenta con un peso importante en Canarias. Durante 2025 atendió casi 50.000 vuelos con 7,4 millones de pasajeros y 3,7 millones de maletas en todo el Archipiélago. Aseguran que su función es clave para garantizar la movilidad entre las Islas.
"Calidad y eficiencia"
“Desarrollamos nuestra operativa con profesionales formados, especializados y preparados para adaptarse a los ritmos propios de cada aeropuerto y para responder ante situaciones extraordinarias cuando es necesario. Aseguramos la continuidad del servicio con altos estándares de calidad, seguridad y eficiencia”, recoge la empresa a través de un comunicado.
En el caso del Aeropuerto de Gran Canaria trabajan con una característica curiosa: es el único con dos pistas operativas en el Archipiélago. Su mayor carga de trabajo en el aeródromo de Gando llega en verano porque, aunque sea temporada baja de turistas, es cuando hay un mayor número de visitantes nacionales que viajan, por ejemplo, en Vueling o Iberia Express.
Números en Gran Canaria
Para las aerolíneas British Airways o Air Lingus, el servicio que prestan es el de facturación y embarque. Solo en Gran Canaria, South atendió en 2025 a 2,9 millones de pasajeros, gestionó 1,3 millones de maletas y asistió 18.000 vuelos. Allí el número de empleados que componen la plantilla es de 168 y han conseguido consolidar el relevo generacional.
Francisco de Asís Carnicer, por su parte, explica que la labor de South, como empresa de handling, es “acompañar al pasajero en la experiencia de volar”. “Nosotros les guiamos, somos el primer contacto nada más llegar al aeropuerto y les facilitamos la vida para llegar a su destino, ayudamos a mitigar el agobio, las colas y el estrés”, apostilla.
