El trasiego en el Aeropuerto de Gran Canaria es habitual. Los pasajeros entran, pasan el control de seguridad, dan un paseo por la tienda Duty Free, se toman un café y van en busca de la puerta por donde subirán al avión. Desde el embarque hasta el aterrizaje los viajeros están en manos de un servicio poco conocido —al menos por su nombre—: el handling.
Es una tarea que consiste en llevar a cabo funciones como la facturación, descargar las maletas, transportar a los pasajeros desde el avión hasta la terminal en jardineras —como se conoce a las guaguas en el sector— o coordinarse con las autoridades en caso de que fuera necesario. En definitiva, garantizar tanto la seguridad como la puntualidad en la operativa.
Filial de IAG
Cada aerolínea cuenta con una empresa de handling y en el caso del aeródromo de Gando son cinco las compañías que desempeñan la labor. Una de ellas es South Europe Ground Services, filial de IAG que sirve a Iberia Express, Vueling, British Airways, Air Lingus y Air Nostrum —estas tres últimas en facturación—. Además, opera en otros lugares como los aeropuertos de Tenerife o el de La Palma.
En Gran Canaria cuenta con varios empleados y uno de los responsables es Francisco de Asís Carnicer, su nuevo jefe de escala. “Mi función consiste en gestionar todo, estamos hablando de personas, equipos y relaciones con las autoridades como Aena o la policía en determinadas ocasiones”, afirma. “Transmitimos las necesidades de un lado a otro”, añade.

"Somos un equipo"
Pone sobre la mesa que su labor es conseguir que la plantilla vaya contenta a trabajar porque —dice— si disfrutan de su empleo, darán mejores resultados. “Es muy importante estar con ellos y conocer cuáles son sus necesidades. Siempre digo que ganamos todos o perdemos todos, somos un equipo”, subraya. En pocos meses tendrán que enfrentar su temporada alta.
Aunque el mayor número de turistas que llega al Archipiélago lo hace en invierno, ellos tienen un mayor pico de trabajo en verano porque es cuando aumenta la cantidad de viajeros nacionales. Por lo tanto, la mayor intensidad les llega en julio y agosto. “Ahora nos tenemos que ir preparando, debemos hacer un análisis de los recursos que tenemos”, asevera.

Inversiones de Aena
Las empresas de handling como South dependen del material —además del suyo propio— que le proporcionan las aerolíneas y Aena a la hora de trabajar. La compañía pública anunció el 26 de febrero una inversión de 1.800 millones de euros entre 2027 y 2031 para las Islas —en el caso de Gran Canaria serán 336,3 millones—, una decisión que pone en valor.
“Para nosotros mucho mejor, al final supone mejorar los recursos que el proveedor aeroportuario nos da porque los ordenadores de facturación, las puertas de embarque y todo eso es de ellos, con lo cual toda inversión que se haga aquí, nosotros encantados porque significa mejorar las condiciones de trabajo de nuestro equipo”, reflexiona el jefe de escala.

"Los vuelos varían"
Por otro lado detalla que un posible aumento de pasajeros —y con ello un incremento de frecuencias— no implicaría contratar a más personal porque en ocasiones hay trabajadores a tiempo parcial a los que le puede aumentar las horas. “Los vuelos y los horarios varían, con lo cual la gente que trabaja en el aeropuerto tiene que ser flexible”, sostiene Carnicer.
El jefe de operaciones de South Europe Ground Services asevera que en la compañía no tienen problemas relacionados con el relevo generacional, incluso en un momento donde hay personas que de manera voluntaria se está marchando a través de prejubilaciones y bajas incentivadas. “Eso está permitiendo la renovación de la plantilla”, exclama.
Su trayectoria
En su caso empezó trabajando en Madrid para una aerolínea americana y comenzó en el mostrador de facturación. Luego pasó al embarque, más tarde fue coordinador y luego se marchó a otra compañía para estar al frente del centro de control de operaciones. “Al final vas tocando todos los palos hasta que te generas un perfil”, indica Carnicer.
Destaca que las empresas de handling afrontan posibles incidentes que surjan en los aeropuertos —desde huelgas hasta un apagón— dando más material o reforzando lo técnico y lo humano a través de horas perentorias —una especie de horas extra utilizadas para dar soporte si fuera necesario—. “Nos amoldamos a cualquier circunstancia excepcional”, dice.
Pasajeros conflictivos
Un ejemplo podrían ser los pasajeros conflictivos a bordo de un avión. En esos casos, cuenta que contactan con las fuerzas y cuerpos de seguridad del Estado para que actúen una vez se produzca el aterrizaje. Lo mismo ocurre cuando se producen momentos de tensión si un pasajero no quiere pagar por el exceso de equipaje.
“A nadie le gusta pagar, pero mientras la Unión Europea y demás lo permitan, las aerolíneas lo van a hacer y nosotros tenemos que seguir su procedimiento, es nuestro cliente”, prosigue. Asimismo, resalta que el objetivo de South es “ser una referencia a nivel nacional y hacer un equipo al que la gente quiera venir a trabajar y quedarse”.
"Mitigar el estrés"
Sobre qué es el handling, relata que son los encargados de guiar a los pasajeros nada más llegar al aeropuerto y “les facilitamos la vida para llegar a su destino”. “Todo el mundo que viene se agobia, hay colas, estrés y nuestra labor es intentar mitigar todo eso, que el pasajero disfrute de la experiencia de viajar”, apostilla.
En conclusión, Carnicer lo tiene claro: sin compañías de handling como South, la experiencia de los viajeros en el aeropuerto sería un caos.