Agricultores y ganaderos canarios en una protesta en Bruselas en diciembre de 2025. A la izquierda, el presidente de ASAGA-ASAJA Canarias, Theo Hernando./ TH
Agricultores y ganaderos canarios en una protesta en Bruselas en diciembre de 2025. A la izquierda, el presidente de ASAGA-ASAJA Canarias, Theo Hernando./ TH

"En Canarias, el efecto Mercosur lo sufrimos desde hace mucho porque su carne entra sin aranceles"

El sector primario canario teme que una caída general de precios de la carne en la Península arrastre a Canarias y apuntale la desaparición de explotaciones

Álvaro Oliver González, redactor jefe en Tenerife

Mientras agricultores y ganaderos de toda Europa han llevado su protesta hasta Bruselas contra el acuerdo entre la Unión Europea y el Mercosur, en Canarias el sector ganadero mira el debate con experiencia. En las islas, la entrada de carne de terceros países sin aranceles no es una novedad, sino una consecuencia directa de un mecanismo comunitario diseñado para abaratar el abastecimiento en regiones ultraperiféricas.

“En Canarias ese efecto Mercosur ya lo venimos sufriendo hace mucho porque esas carnes latinoamericanas ya vienen, ya se les quita el arancel por esa ayuda", explica a Atlántico Hoy Theo Hernando, presidente de ASAGA-ASAJA Canarias, en referencia al Régimen Específico de Abastecimiento (REA), una herramienta del POSEI que permite que "se les quiten los aranceles a los productos de terceros países, por ejemplo, las carnes latinoamericanas”.

Este REA, que realmente es una subvención económica, "es una ayuda a las importaciones de productos que no producimos en Canarias o de los que no tenemos suficiente cantidad para abastecernos”, explica Hernando. El problema, cuenta, no es que entren sin aranceles, sino la competencia desleal que pueden suponer a veces estos productos para los productores y, en lo que respecta a Canarias, que tiren los precios por los suelos.

Los productos ya están aquí

“Este tipo de productos ya están en Europa y ya los tenemos en Canarias, no es que vayan a entrar ahora de nuevas”, explica Hernando, que señala que “el sector ganadero, no solo en Canarias sino en toda España y en toda Europa, va a ser el más afectado por este acuerdo.

“Lo principal a lo que se le van a quitar aranceles es a las carnes de Brasil, de Uruguay, de Paraguay”, continúa el presidente de ASAGA-ASAJA Canarias. Estas carnes, mucho más baratas y producidas sin seguir los controles fitosanitarios europeos, forzarán un abaratamiento del producto cárnico en España para poder competir, y ni siquiera en igualdad de condiciones.

Bajada de precios por arrastre

Como se ha explicado, en Canarias ya existe el "efecto Mercosur", pero esta hipotética caída de precios en la Península o incluso en toda Europa puede "arrastrar" también a Canarias, explica Hernando, y hacer que el beneficio para los ganaderos insulares se rebaje aún más.

La otra gran preocupación “primordial” no es el precio en sí, sino el marco regulatorio que acompaña al precio. “El tema de la reciprocidad”, resume Hernando, “es decir, que se establezcan o se exijan a los productos alimentarios que entran en la Unión Europea las mismas garantías de seguridad alimentaria que se exigen a las producciones europeas”.

Competencia desleal

En su argumentario aparece una idea recurrente en el campo europeo: si la UE impone a sus productores exigencias sanitarias, medioambientales y de bienestar animal, permitir la entrada de productos que no cumplen esos estándares genera una ventaja competitiva que el sector califica de desleal.

Hernando pone ejemplos vinculados al uso de sustancias prohibidas en la UE. Habla de “unos 15 fungicidas y herbicidas” prohibidos o el uso de hormonas de engorde para pollos “en países latinoamericanos como Brasil, algo que en Europa está más que prohibido”. También menciona los transgénicos y el bienestar animal como áreas donde la diferencia normativa genera una ventaja competitiva para los países del Mercosur.

Sin nuevos medios

El problema, sostiene el presidente de ASAGA-ASAJA Canarias, es que los compromisos del tratado no garantizan que esa brecha se cierre. “Lo que se dice en el tratado es que van a instar a estos gobiernos a que empiecen a acomodarse las normativas europeas, pero ya han salido el presidente de Brasil y el de Paraguay diciendo que ellos no tienen capacidad de controlar todas estas cosas”, afirma. 

En ese punto entra la cuestión de las inspecciones y de la voluntad política para llevarlos a cabo. "Francia ha publicado una orden ministerial en la que prohíbe directamente la importación y la comercialización de productos que hayan sido tratados con materias activas prohibidas en Europa”, pero, ¿lo hará también España?

Caída de la cabaña ganadera

Los hechos no son muy esperanzadores. “En estos años, el número de inspecciones a los productos de Mercosur ha supuesto el 0,08% del total de la importación” en España, sostiene Hernando. Ese insignificante porcentaje de inspecciones no ilusionan mucho a los agricultores y ganaderos, que creen que no van a aparecer más controles por arte de magia: “Si no están colocando personal o presupuesto, ¿cómo lo van a hacer?".

La lectura final de ASAGA-ASAJA Canarias es que el acuerdo puede golpear especialmente a las explotaciones familiares y extensivas, las menos capaces de absorber una guerra de precios. En Canarias, Hernando describe una tendencia de fondo: “En 10 años, se han perdido casi el 25% de las explotaciones ganaderas”. No lo atribuye al Mercosur, pero sí lo encuadra en una dinámica donde cualquier descenso adicional de precios y cualquier competencia sin reciprocidad acelera la fragilidad del sector.