La inestabilidad en Oriente Medio por el ataque de EE UU e Israel a Irán ha vuelto a situar al Puerto de Las Palmas en el epicentro del tráfico marítimo global.
Las tres patronales portuarias coinciden en que la posición geoestratégica de Canarias es clave para dar servicio a los barcos derivados el Golfo Pérsico, aunque advierten de la necesidad de mantener la eficiencia operativa ante la incertidumbre internacional.
Desvío de rutas
José Juan Socas, presidente de la Federación Canaria de Empresas Portuarias (Fedeport), señala que el cierre o la inseguridad en el Canal de Suez siempre ha derivado en un aumento del tráfico hacia Canarias.
Socas anticipa que este año se verá marcado por un nuevo desvío de buques hacia la ruta del sur de África, lo que impactará positivamente en los servicios del puerto.
Los próximos meses serán fundamentales para confirmar si el trasvase de rutas hacia el archipiélago se consolida como en conflictos anteriores. Esto es lo que viene pasando desde el 2024 con el conflicto en el Mar Rojo y es lo que previsiblemente volverá a pasar ahora con el cierre del Estrecho de Ormuz por parte de Irán.
Grandes navieras como Mediterranean Shipping Company (MSC), Maerks y CMA CGM han cancelado reservas de mercancía en los puertos del Golfo Pérsico, al tiempo que han dado orden a sus flotas de usar la ruta del Cabo de Buena Esperanza, la cual pone a Canarias en el tablero marítimo internacional al remontar los barcos el Atlántico desde el Sudáfrica para llegar hasta Europa.
La gasolinera del Atlántico
Desde One Port, la asociación presidida por José Mayor, se pone el foco en la capacidad competitiva del recinto. La patronal destaca que Las Palmas está "en el momento justo y el lugar adecuado" para dar un salto cualitativo.
La federación de provisionistas y suministradores de buques subraya que la prioridad es saber si, dada la "delicada situación mundial", las grandes navieras mantendrán sus líneas regulares, pues una guerra abierta y total en la zona podría trastocar buena parte del comercio entre Oriente y Occidente.
Mayor defiende que el Puerto de La Luz cuenta con los medios, la capacidad y la seguridad jurídica necesaria para seguir siendo la gran referencia de suministro. La patronal aboga por aprovechar la "tricontinentalidad" de Canarias para reafirmar al puerto como la "gasolinera del Atlántico", independientemente de las crisis externas como la que vive ahora Oriente Medio.
Puerto refugio y garantía logística
La Asociación de Consignatarios y Estibadores de Buques de Las Palmas (Asocelpa) valora esta coyuntura como una prueba de fuego para la resiliencia del comercio global.
La organización, con Eduardo Álvarez de presidente, destaca que la fortaleza del Puerto de Las Palmas no es solo geográfica, sino que reside en la profesionalidad y flexibilidad de la comunidad portuaria para absorber picos de demanda.
Asocelpa se define como el "eslabón clave" para gestionar el incremento de escalas sin fricciones, especialmente en servicios de bunkering, avituallamiento y reparaciones navales.
Ante la inestabilidad en Oriente Medio, la organización revalida la condición de Las Palmas como un enclave que ofrece "certidumbre logística" y seguridad a las flotas en movimiento.
A pesar de la gravedad del conflicto bélico, las tres patronales coinciden en que el Puerto de Las Palmas está plenamente preparado para ejercer su papel histórico de interconexión en el Atlántico Medio, garantizando la fluidez del comercio internacional en un escenario de crisis.