El consejero de Agricultura del Gobierno de Canarias, Narvay Quintero, ha alertado este martes sobre la competencia de Marruecos con el tomate canario, señalando que no puede hacer frente al producido en el país africano ya que los precios son más bajos debido a "salarios, exigencias ambientales menores y el uso de fitosanitarios prohibidos en la Unión Europea".
Estas declaraciones se producen después de que el Tribunal de Cuentas Europeo instara a la Comisión Europea a reexaminar el apoyo a la agricultura en regiones ultraperiféricas, como Canarias, porque las ayudas "no siempre han logrado preservar la competitividad y diversificación".
Competencia desigual
En declaraciones en rueda de prensa Quintero lamentó que, pese a las ayudas públicas, el tomate canario "no puede competir en igualdad de condiciones", lo que ha provocado el "abandono de explotaciones y la reducción continua de la producción".
Además, Quintero advirtió que la entrada en vigor del acuerdo comercial entre la UE y Mercosur "podría agravar aún más la situación, al intensificar la competencia con productos que no cumplen las mismas normas laborales, sanitarias, ambientales y de seguridad alimentaria que los europeos".
Mismas condiciones
De esta manera el consejero reclamó "la aplicación efectiva del principio de reciprocidad", exigiendo que los tomates importados "cumplan las mismas condiciones que se imponen a los productores europeos, como medida clave para frenar el deterioro del cultivo del tomate en Canarias".