Loading...
Imagen de turistas en Canarias / EFE

Los hoteles canarios resisten en Semana Santa pese a un adelanto de la temporada baja

La ocupación rondará el 90% en los días festivos, aunque abril será más débil por el fin anticipado de la temporada alta

Canarias encara la Semana Santa de 2026 con buenas perspectivas. el sector turístico espera cifras muy parecidas a las del año pasado, con una alta ocupación hotelera durante los días clave, aunque el resto del mes de abril se ve un poco más ensombrecido con el adelanto de las fechas este año. 

Así lo señala el presidente de la Federación de Hostelería y Turismo de Las Palmas (FEHT), José María Mañaricua, quien sitúa la ocupación hotelera en torno al 90% entre el jueves y el domingo festivos, e incluso superarlo en algunos casos gracias al turismo local que ayuda a llenar las últimas plazas.

Adelanto de la Semana Santa

A día de hoy, los establecimientos ya rondan ese 90% de ocupación, impulsados sobre todo por turistas escandinavos, alemanes y británicos, que siguen siendo los principales visitantes de las islas.

Sin embargo, no todo el mes de abril será igual de positivo. Este año la temporada alta termina antes, concretamente el 6 de abril, mientras que en 2025 se alargó hasta el día 20. Esto hace que el periodo de mayor actividad turística se acorte y que la temporada baja empiece antes.

“Esto implica una reducción de tarifas, la pérdida del cliente escandinavo y una disminución de ingresos durante el mes”, explica. En este sentido, estima que la ocupación media de abril rondará el 80%, por debajo de los niveles del año anterior.

Efectos de la guerra en Irán 

Sobre la situación internacional, Mañaricua cree que el reciente conflicto en Irán no afectará a corto plazo a esta Semana Santa. No obstante, advierte de posibles consecuencias a medio y largo plazo si el conflicto se prolonga, especialmente por su impacto en el precio de los hidrocarburos y la economía europea.

Podría afectar negativamente a mercados emisores clave como Alemania, encarecer costes y generar inflación, algo especialmente sensible para Canarias, que importa alrededor del 80% de los productos que consume”, señala.

Turistas en una terraza de Canarias / EFE

Ocupación hotelera

Más allá de la estacionalidad, las grandes cadenas hoteleras coinciden en que Canarias sigue siendo uno de los destinos más potentes tanto para Semana Santa como de cara al verano

Es el caso de Meliá, que sitúa a las Islas como líder de aumento de reservas, a la vez que sus hoteles están mejorando sus ingresos por habitación, impulsados tanto por la subida de precios como por una mayor ocupación.

En la misma línea, Riu prevé una ocupación media del 80% en sus hoteles para Semana Santa, con posibilidad de alcanzar el 90% gracias a las reservas de última hora, mientras que Barceló anticipa un aumento de diez puntos porcentuales respecto al año anterior; e Iberostar registra un crecimiento del 20% en ventas en el Archipiélago, con especial protagonismo del turismo nacional, británico y alemán.

Otros tipos de alojamientos

En cuanto al tipo de alojamiento, Canarias sigue destacando sobre todo en hoteles y viviendas vacacionales cerca de la costa. Según un estudio realizado por Rentalia, el Archipiélago ya tiene reservado el 74,2% de las viviendas turísticas a menos de 15 km de una playa, siendo así el destino predilecto, seguido por la Comunidad Valenciana (60,4%) y la costa de Asturias (60%). 

No obstante, se queda atrás al tratarse de casas rurales, ya que, de cara a Semana Santa, Canarias solo tiene reservadas un 34,8% de este tipo de alojamientos, siendo la cifra más baja del país, frente a regiones como Extremadura, que es la comunidad que encabeza el ranking, con un 88,4% de sus casas rurales ya reservadas, seguida de Baleares (74,2%) y la Comunidad de Madrid (63,9%).

Mantener las cifras

Con todo, el sector mantiene una visión prudente para el conjunto del año. “La evolución de 2026 dependerá en gran medida del comportamiento de nuestros principales mercados emisores y del contexto económico internacional”, concluye Mañaricua.

Aun así, el objetivo es claro: mantener cifras similares a las de 2025. De momento, todo apunta a que, al menos en Semana Santa, las islas volverán a rozar el lleno.