El Colegio Oficial de Ingenieros Agrónomos de Centro y Canarias ha reclamado un "refuerzo efectivo de los controles en frontera" para asegurar que los productos importados desde Mercosur cumplan "estrictamente los estándares sanitarios y fitosanitarios exigidos en la Unión Europea". La organización considera que esta medida "es imprescindible para evitar desequilibrios competitivos, proteger al sector agrario europeo y preservar la confianza de los consumidores".
En un comunicado, el Colegio recuerda que el capítulo 14 del acuerdo UE-Mercosur establece que los productos exportados "deben cumplir los requisitos sanitarios y fitosanitarios de la parte importadora", y subraya que el propio acuerdo "atribuye a la parte exportadora la responsabilidad de implantar los sistemas de control, verificación y supervisión necesarios".
Garantías
Desde el punto de vista de los ingenieros agrónomos, garantizar que los productos procedentes de Mercosur ofrezcan las mismas "garantías de calidad y seguridad alimentaria que los europeos resulta clave para mantener una competencia leal". Además, este refuerzo de los controles es una condición indispensable para que puedan activarse, cuando sea necesario, las cláusulas de salvaguardia aprobadas por el Parlamento Europeo para determinados productos agrícolas.
La organización valora de forma positiva "la propuesta de la Comisión Europea de aumentar las auditorías en países terceros y de reforzar la formación de los funcionarios encargados de los controles oficiales". No obstante, advierte de que estas iniciativas solo serán efectivas si se dotan de los recursos humanos y materiales suficientes para su correcta aplicación.
Medidas de acompañamiento
El Colegio reconoce que el acuerdo UE-Mercosur "puede generar nuevas oportunidades para parte de la industria agroalimentaria europea, al facilitar las exportaciones y el acceso a nuevos mercados". Sin embargo, comparte la preocupación de los productores agrarios, "especialmente de los más vulnerables, ante el impacto que podría tener la apertura comercial si no se acompaña de medidas complementarias adecuadas".
En este sentido, los ingenieros agrónomos consideran necesario "que el acuerdo vaya acompañado de actuaciones eficaces para mejorar la competitividad de las explotaciones más vulnerables, en particular las pequeñas explotaciones familiares, fomentando la integración cooperativa y otros modelos de organización de la producción y la comercialización".
Impulso
Asimismo, reclaman un "impulso decidido a la innovación agrícola (en ámbitos como la mejora vegetal, la mecanización, el riego y la gestión de las explotaciones), así como instrumentos que garanticen una mayor estabilidad de los ingresos agrarios y reduzcan la elevada volatilidad que afecta al sector".
El Colegio también aboga por una "simplificación real de la Política Agraria Común (PAC) y de los requisitos medioambientales, junto con el mantenimiento de los fondos comunitarios destinados al sector agrario, y por unas relaciones comerciales más equilibradas en la cadena alimentaria que permitan precios justos para los productores". Finalmente, la organización se pone a disposición del sector agroalimentario "para colaborar de forma conjunta en la mejora de la competitividad y la sostenibilidad de las explotaciones agrarias".