Los jubilados de toda España se llevaron un golpe este martes. El Congreso de los Diputados tumbó —con el voto de PP, Vox y Junts— el decreto que pretendía aprobar la subida de las pensiones el 2,7% para todo el año 2026. Después de recibir la noticia, han anunciado movilizaciones con el objetivo de protestar por lo ocurrido.
A pesar del enfado que les ha supuesto, admiten que se lo podían imaginar. “No es una sorpresa”, afirma Carmen Pérez, portavoz de la Asociación para la Defensa de las Pensiones Públicas de Canarias. “Nos da una rabia tremenda que se juegue con los pensionistas y con las personas más vulnerables de esta forma, han rechazado todo un paquete social”, apostilla.
"¿A quién queremos engañar?"
Pone sobre la mesa que no entiende cómo Junts —por ejemplo— apunta que muchos jubilados complementan su retribución con el alquiler de casas. “Es verdad que hay algunos con otra vivienda arrendada, ¿pero qué pensionista cuenta con más de 10 viviendas? ¿A quién queremos engañar?”, dice. “Nos parece de ruindad anteponer intereses partidistas”, añade.
“Si el Estado no garantiza los derechos sociales”, apunta, “la población está vendida”. Lamenta que los pensionistas más vulnerables renuncian a instalar calefacción en sus casas, ahorran luz todo lo que pueden y recurren al bono social energético que también fue rechazado esta semana en el Congreso. Además, se están viendo obligados a compartir piso.

Los alquileres
Exclama que desde Madrid se quiere “crear caos y protestas ante problemas que ellos mismo están generando”. Pérez pone el foco en que hay personas jubiladas que no pueden pagar el alquiler porque se lo han subido o que incluso son desahuciadas —sobre todo mujeres— después de que empresas inmobiliarias o particulares decidan comprar edificios enteros.
“Algunas personas de 80 años o más no tienen dónde ir porque su pensión no les llega para pagar los precios de los nuevos alquileres”, sentencia. Por otro lado, asevera que uno de los inconvenientes es el “edadismo”: “A muchas personas, cuando se plantean alquilar un piso, les dicen que no por tener una pensión baja, el 60% está por debajo del salario mínimo”.

Compartir habitaciones
Destaca que hay casos en los que deben afrontar el hecho de vivir nuevamente con otros. “Compartiendo habitaciones como hace la gente más joven”, sentencia Pérez. Pero la cosa no queda ahí porque también hay jubilados —relata— viviendo en la calle. “Acaban con pensiones contributivas muy bajas y ante eso no tienen otra salida”, señala también.
La vivienda no es el único problema al que se enfrentan. La subida de los alquileres se une a un encarecimiento de la cesta de la compra —por ejemplo— a causa de la inflación. La portavoz de la Asociación para la Defensa de las Pensiones Públicas de Canarias reclama que deberían recibir, al menos, un 60% del salario medio, situado alrededor de los 1.300 euros.
IPC real
Así está establecido, apunta, en la Carta Social Europea que firmó España hace varios años. Ahora bien, Pérez explica que mientras eso se consigue los jubilados deberían cobrar el salario mínimo, ahora mismo en los 1.100 euros. “El año pasado, un 62% de las pensiones en Canarias, con los datos de diciembre, estaban por debajo de esa cantidad”, asevera.
Lamenta que en ocasiones se habla de una subida, cuando en realidad es “un mantenimiento del poder adquisitivo que a veces ni siquiera se produce”. “A nosotros se nos sube el IPC con respecto al 2025, no con respecto a lo que va a subir la vida en el 2026”, detalla. Todo sin olvidar, cuenta, que una parte se va en el IRPF que también pagan.