El magistrado Alberto López Villarrubia ha autorizado la adjudicación definitiva del Lote 1 de la mercantil en liquidación Mar Abierto, S. L. a favor de División Turística Valle Taurito, S. L. U. (DTVT), empresa vinculada al Grupo Martinón.
La operación, cerrada en 85 millones de euros, pone fin a una intensa pugna jurídica y comercial con Isla Marina, S. L., representante de los intereses del Grupo Lopesan.
El juez ha desestimado las alegaciones presentadas a última hora por Lopesan, que apeló a una resolución del Ayuntamiento de San Bartolomé de Tirajana para tratar de condicionar a su favor el concurso. De nada ha servido la resolución municipal que aboga por darle a Eustasio López la explotación de Las Tirajanas, uno de los hoteles en disputa junto a los tres de Taurito.
Batalla entre gigantes
El proceso de liquidación de Mar Abierto ha enfrentado a dos de los mayores grupos hoteleros de las islas por el control de una unidad productiva estratégica que incluye cuatro hoteles: Hotel Valle Taurito, Hotel Costa Taurito, Hotel Lago Taurito y Hotel Las Tirajanas, que opera bajo concesión administrativa del Ayuntamiento de San Bartolomé de Tirajana.
La puja alcanzó su punto álgido en la subasta electrónica que concluyó en julio de 2025. Isla Marina (Lopesan) presentó la oferta económica más alta por apenas 1.000 euros de diferencia: 85.001.000 euros frente a los 85.000.000 de Martinón.
Sin embargo, el juez, tal y como proponía el administrador concursal, concluye que el precio nominal no es el único factor determinante, inclinando la balanza hacia el Grupo Martinón por la solidez y el conjunto de su propuesta.
Los factores de la decisión
Entre los elementos objetivos que hacen superior la oferta de División Turística Valle Taurito destaca la subrogación total en servicios críticos. A diferencia de Lopesan, que inicialmente excluyó de su oferta el contrato del parque acuático y el aparcamiento del Lago Taurito, Martinón asume todos los contratos vinculados, considerados servicios esenciales para el modelo de negocio "todo incluido" de la zona, explica el auto judicial.
El también magistrado valora positivamente que Martinón deje en la masa activa del concurso los derechos de cobro pendientes de los touroperadores, que están estimados en unos 2,5 millones de euros. Lopesan, en cambio, pretendía hacerlos suyos, lo que habría supuesto un perjuicio económico indirecto para los acreedores.
La paz social y el apoyo de los trabajadores es otro de los elementos fundamentales de la adjudicación. El auto subraya la conformidad de los comités de empresa con la oferta de Martinón, lo que garantiza una transmisión sin conflictividad laboral. Además, se reconoce el "relevo natural", dado que una sociedad del mismo grupo (LIVVO Hotels) ya gestionaba los activos.
Pasos a seguir
El juez aclara que el proceso no ha sido una "subasta pura", sino un procedimiento híbrido donde la autorización judicial busca la "mejor y más rápida satisfacción de los créditos".
División Turística Valle Taurito dispone ahora de un plazo de diez días tras la firmeza de la resolución para consignar el precio total en la cuenta del Juzgado. De no cumplirse este requisito, la adjudicación pasaría automáticamente a Isla Marina (Lopesan), siempre que esta acepte el perímetro de la unidad productiva definido por su competidor.
Tras conococerse la propuesta del administrador concursal, Lopesan anunció que recurriría el concurso si el magistrado adjudicaba los hoteles a su rival a pesar de haber ganado ellos la subasta.
La historia, por tanto, tendrá segunda parte en la Audiencia de Las Palmas.
