La desigualdad en el acceso al empleo vuelve a evidenciarse en el mercado laboral canario. Los extranjeros registran una tasa de paro cercana al 18%, frente a aproximadamente el 11,5% de los españoles, según los datos de la Encuesta de Población Activa (EPA) correspondientes a 2025 publicados por el Instituto Nacional de Estadística.
Esta diferencia de en torno a seis puntos porcentuales confirma una brecha persistente entre ambos colectivos, que no solo se mantiene en el tiempo, sino que resulta especialmente visible en territorios como Canarias, donde el desempleo continúa en niveles elevados respecto al conjunto del país.
Por encima de la media
En términos generales, el Archipiélago cerró 2025 con una tasa de paro en torno al 12,6%, por encima de la media nacional, que se situó ligeramente por debajo del 10%. Comunidades como Andalucía y Extremadura presentan también cifras elevadas, mientras que otras como País Vasco o Navarra mantienen tasas significativamente más bajas, en el entorno del 7% al 8%.
En este contexto, la población extranjera aparece como uno de los colectivos más vulnerables dentro del mercado laboral, con mayores dificultades de inserción y una exposición más intensa a la temporalidad y la rotación. Sectores clave de la economía canaria, como la hostelería, el comercio o determinados servicios, concentran buena parte de este empleo, caracterizado por una mayor inestabilidad.
Aportación clave
Pese a ello, los trabajadores extranjeros desempeñan un papel creciente en la economía española. Su aportación al empleo ha sido clave en la recuperación del mercado laboral en los últimos años, aunque esa contribución convive con tasas de paro superiores a las de la población española, lo que refleja un modelo laboral dual.
Así, Canarias se consolida como uno de los territorios donde esta brecha resulta más evidente: un mercado laboral que sigue sin cerrar la distancia entre nacionales y extranjeros y que mantiene desafíos estructurales en términos de estabilidad y calidad del empleo.
