Maximiliano Díaz, en la sede de los estibadores de Las Palmas. / AH
Maximiliano Díaz, en la sede de los estibadores de Las Palmas. / AH

Hay que superar el miedo a Marruecos: Las Palmas se consolida como el "almacén del Atlántico"

Maximiliano Díaz, líder de los estibadores, defiende la fortaleza del puerto frente a la geopolítica y apuesta por la expansión hacia África como vía de crecimiento

El Puerto de Las Palmas se encuentra en un momento estratégico clave. Ante el desvío de buques mercantes del Canal de Suez y el estrecho de Ormuz por la guerra en Oriente Medio, el recinto está preparado para el nuevo reto. Sin embargo, Maximiliano Díaz, líder del colectivo de estibadores, matiza el origen de este éxito: la terminal de contenedores de Opcsa lleva una década operando a un rendimiento de entre el 80% y el 90%, lo que demuestra que su ritmo de actividad es sólido e independiente de coyunturas geopolíticas externas.

Modernización y apuesta de MSC

Díaz destaca el cumplimiento de los acuerdos por parte de la naviera MSC para la renovación de maquinaria. La reciente llegada de dos nuevas megagrúas acredita este compromiso tecnológico. Según el líder sindical, la estrategia es clara: convertir a Las Palmas en el almacén de mercancías de referencia en el Atlántico Medio.

Esta posición permite una doble ventaja operativa única: la gestión a la carta de los contenedores, con la recogida de unidades vacías y una distribución posterior eficiente, y el reparto de las mercancías hacia puertos africanos en buques más pequeños y con menos calado. Es, como se dice en el argot, transformar la terminal en un hub especializado en almacenar y redistribuir.

Superar el "miedo a Marruecos"

En un mensaje directo a las instituciones, Díaz insta a superar los recelos históricos hacia la competencia de Marruecos. El estibador defiende la necesidad de participar activamente en el negocio intercontinental, siguiendo el ejemplo de empresas como Boluda o la propia MSC, que han apostado por entrar en las terminales marroquíes.

"Las críticas a estas líneas de negocio llegan tarde y son trasnochadas. Europa lleva años financiando el desarrollo de los puertos africanos; lo que debemos hacer es aprovechar nuestra experiencia para liderar esa nueva realidad desde Canarias", destaca Díaz

Plantilla y rechazo a la automatización

El futuro de la terminal internacional de contenedores pasa por una ambiciosa reorganización del espacio para ganar calles de almacenamiento, con el objetivo de alcanzar el millón y medio de TEU en los próximos años.

El crecimiento técnico, con nueva maquinaria incluida, va de la mano de un aumento significativo de capital humano: desde 2023 se han incorporado unos 300 trabajadores, la plantilla ronda los 500 y el objetivo es llegar a los 600 estibadores.

En esa ecuación, "el compromiso con la juventud y la excelencia en el servicio" son las mejores herramientas para combatir la automatización, señala Díaz, un proceso que está destruyendo el tejido laboral en otros puertos tecnológicamente más avanzados pero menos flexibles socialmente.