La transformación del sector textil sigue dejando movimientos relevantes en el mapa comercial español. Las grandes cadenas tradicionales afrontan un contexto marcado por el auge de la moda ultrarrápida, la presión de precios y el crecimiento de plataformas digitales internacionales.
En este escenario, H&M ha confirmado nuevos cierres dentro de su plan de ajuste en España, una decisión que también afecta a Canarias.
Ajuste en España
La compañía sueca ha reducido de forma significativa su red comercial en el mercado español desde 2019. Según los datos del Registro Mercantil y de su propia web corporativa, H&M ha pasado de contar con 167 tiendas en España a 105 establecimientos, lo que supone el cierre de 62 locales, casi un 40% de su red en seis años.
A finales de 2024 anunció el cierre de 28 tiendas —finalmente han sido 27—, dentro de un proceso de reestructuración que acumula ya seis ejercicios consecutivos de recortes.
El ajuste en España se enmarca dentro de un plan global de reducción de costes y optimización de la red física.
Cierre en Canarias
Entre los establecimientos afectados figura el local situado en el centro comercial Añaza, en Tenerife, uno de los puntos de venta de la marca en el archipiélago y otro en la calle Triana, en Las Palmas de Gran Canaria.
La clausura forma parte del repliegue nacional y no responde a una decisión aislada del mercado insular, sino a una estrategia global de reorganización.
Reestructuración global
El ajuste de H&M no es exclusivo de España. En los últimos seis años, el grupo ha cerrado 975 tiendas en todo el mundo, el 20% de su red internacional. La compañía ha pasado de 5.076 establecimientos a 4.101.
El ritmo de cierres se ha acelerado recientemente:
- 96 cierres en 2023
- 116 en 2024
- 152 en el último ejercicio, cerrado el 30 de noviembre
Para este año está previsto un cierre neto de 80 tiendas adicionales. De cara a 2026, el grupo planea abrir alrededor de 80 nuevos establecimientos, pero también clausurar cerca de 160, concentrando las aperturas en mercados considerados estratégicos o en crecimiento.
Presión competitiva
La reestructuración responde, en gran medida, al avance de la moda ultrabarata y las plataformas digitales chinas como Shein o Temu, así como a la competencia de gigantes del ‘low cost’ como Primark.
H&M ha acusado su menor adaptación al comercio electrónico ultrarrápido y a los modelos de producción extremadamente ágiles y de bajo coste. Sin embargo, el contexto podría cambiar parcialmente a corto plazo por el fin de las exenciones arancelarias a productos de bajo valor (minimis), que afecta a envíos internacionales de bajo coste.
Según datos de la consultora alemana ECDB, el crecimiento medio global de Shein ha pasado del 74,5% en la última década a una previsión del 6,5% para 2026. En el caso de Temu, tras registrar un crecimiento medio del 530,5% en los últimos tres años, se prevé que este ejercicio se limite al 13,4%.
Nuevo modelo comercial
El repliegue de H&M refleja un cambio estructural en el sector textil: menos tiendas físicas, mayor apuesta por la venta online y concentración en mercados con mayor rentabilidad.
En Canarias, el cierre del establecimiento de Añaza o Triana simboliza esta transición. El mercado de la moda continúa reconfigurándose bajo la presión del comercio digital global y la competencia de precios, obligando a las cadenas tradicionales a revisar su modelo de negocio en busca de eficiencia y adaptación a los nuevos hábitos de consumo