El sector primario celebra que la declaración de emergencia hídrica agilice las obras para el riego

Se trata de un paso primordial para el sector ya que esperan que se agilice la ejecución de obras que en mayor medida se van destinar al agua de regadío

Guardar

Agua de riego en un cultivo de las Islas Canarias. / GOBIERNO DE CANARIAS
Agua de riego en un cultivo de las Islas Canarias. / GOBIERNO DE CANARIAS

El Cabildo de Tenerife ha aprobado la emergencia por sequía extrema en la isla, una decisión que el sector primario ha celebrado debido al gran paso que se da para que se agilice la ejecución obras que en mayor medida se van destinar al agua de regadío. 

Esta declaración de emergencia se da junto a las primeras restricciones de agua que han realizado dos municipios de la isla: Arico y Fasnia. Una decisión que, según los bandos emitidos la pasada semana por ambos ayuntamientos, se tomaba debido a que las balsas se encuentran por debajo del 40% de su capacidad, así como por la escasez de recursos hídricos.

Estas limitaciones, como el llenado de piscinas o lavar coches, el sector primario las ve positivas ya que pedían desde hace tiempo un equilibrio a la hora de hacer restricciones y que no solo se restrinja el agua de riego como ocurrió el año pasado, sino también a la zona urbana y turística para que haya una equidad. 

Agilizar las obras 

La declaración de emergencia hídrica da una esperanza y se ve de forma positiva en el sector primario ante la situación sequía. El almacenamiento de agua está a la mitad de la capacidad que tenía hace un año, época donde ya se alertaba de la falta de agua. 

"Lo que nos han trasladado es que con esta decisión se van a poder agilizar las obras que se tuvieran que hacer antes del verano, principalmente para garantizar el suministro de agua de riego. Es cierto que en una declaración de emergencia hídrica la prioridad es el abastecimiento de agua urbana, y en este caso se hace para poder agilizar esas obras", explica Theo Hernando, secretario general de Asaga. 

Al parecer la mayoría de esas obras van a destinarse al regadío y para el aumento de la capacidad de las depuradoras, regeneradoras y las desaladoras para destinar esos sobrantes al riego, pero sobre todo al almacenamiento. "Es importante poder tener una mayor cantidad de agua almacenada en verano", asegura. 

En cuanto a las restricciones que ya están haciendo en municipios de Tenerife, la inquietud del sector era que estas prohibiciones sólo afectasen a la agricultura y no hubiese un equilibrio. "El miedo era que, como el año pasado, quitasen agua de regadío sin hacer restricción en el uso urbano. Por ello valoramos que en las restricciones que se están haciendo se produzca un equilibrio, porque no puede ser que nos quiten agua a los agricultores y en el entorno urbano y turístico se esté derrochando". Aunque ahora lo primordial es que las obras se realicen cuando antes para tener el máximo tiempo posible y empezar el verano con mayor cantidad de agua almacenada.