Miles de personas en Canarias que llevan años encadenando problemas laborales, pensiones ajustadas y dificultades para llegar a fin de mes acaban de recibir una noticia importante. El Tribunal Supremo ha corregido el criterio que venía aplicando el Servicio Público de Empleo Estatal (SEPE) y ha dejado claro que, en determinados casos, es posible cobrar al mismo tiempo el subsidio para mayores de 52 años y una pensión por incapacidad permanente total.
La decisión puede afectar especialmente a muchos trabajadores canarios que, tras sufrir problemas de salud o accidentes laborales, lograron reincorporarse al mercado laboral en puestos compatibles con sus limitaciones físicas, pero acabaron perdiendo nuevamente el empleo. Hasta ahora, muchas solicitudes terminaban rechazadas casi automáticamente.
Puede beneficiar a miles de trabajadores
La clave está en cómo se interpretan las cotizaciones acumuladas durante la vida laboral. El SEPE defendía que las cotizaciones utilizadas para reconocer una incapacidad permanente total ya no podían volver a tenerse en cuenta para acceder al subsidio para mayores de 52 años. Sin embargo, el Supremo considera que esa interpretación no es correcta.
La Justicia entiende que el subsidio no utiliza esas cotizaciones para “pagar dos veces” una prestación, sino simplemente para comprobar que el trabajador cumple los requisitos necesarios para acceder en el futuro a una jubilación contributiva. Y eso cambia completamente el escenario.
Qué trabajadores pueden beneficiarse
La compatibilidad no se aplica a todos los pensionistas. Solo afecta a quienes cobran una incapacidad permanente total, es decir, aquella que impide seguir ejerciendo la profesión habitual, pero sí permite trabajar en otros empleos compatibles con el estado físico de la persona.
Por ejemplo, un trabajador del sector de la construcción que ya no puede realizar esfuerzos físicos intensos podría desempeñar después otro tipo de actividad adaptada. Si tras volver a trabajar pierde ese nuevo empleo, puede abrirse la puerta al subsidio. En cambio, quienes tienen reconocida una incapacidad permanente absoluta quedan fuera, porque ese grado incapacita para cualquier actividad laboral y el subsidio exige mantener disponibilidad para trabajar.

El gran filtro sigue siendo el dinero
Aunque las sentencias del Supremo representan un alivio para muchas personas, eso no significa que el subsidio vaya a concederse automáticamente. Hay un requisito que sigue siendo el gran muro para muchísimos solicitantes: el límite de ingresos. Para cobrar el subsidio para mayores de 52 años, el solicitante no puede superar el 75% del Salario Mínimo Interprofesional mensual, sin contar las pagas extra. En 2026, ese tope ronda los 945 euros mensuales. Aquí aparece el problema más frecuente.
El SEPE cuenta la propia pensión de incapacidad como renta. Eso significa que un pensionista que cobre 850 euros mensuales podría acceder a la ayuda si cumple el resto de condiciones, mientras que otro que perciba 1.000 euros quedaría automáticamente excluido por superar el límite económico.
Los requisitos que sigue exigiendo el SEPE
Además del control de rentas, el subsidio mantiene otras condiciones obligatorias. Entre ellas:
- Tener 52 años o más.
- Haber agotado previamente una prestación o subsidio por desempleo.
- Haber generado una nueva situación legal de paro tras volver a trabajar.
- Contar con al menos 15 años cotizados a la Seguridad Social.
- Tener un mínimo de seis años cotizados por desempleo en el Régimen General.
También es obligatorio seguir inscrito como demandante de empleo y renovar periódicamente el paro.
Sigue cotizando
Uno de los aspectos más relevantes del subsidio para mayores de 52 años es que continúa cotizando para la futura jubilación. Mientras se percibe esta ayuda, el SEPE sigue aportando cotizaciones a la Seguridad Social tomando como referencia el 125% de la base mínima vigente.
Eso permite que la futura pensión de jubilación no se vea tan perjudicada durante los años sin empleo. Por eso, para muchos trabajadores canarios que afrontan los últimos años de vida laboral con enormes dificultades, esta compatibilidad puede convertirse en un auténtico balón de oxígeno económico.