El sector servicios acapara la mayoría de las y los trabajadores canarios y aún existen ciertos problemas para cubrir puestos. Una paradoja que desde los sindicatos se explica principalmente por las condiciones laborales, sobre todo de cara a conciliar una vida más allá del trabajo.
Uno de los grandes culpables de esa falta de tiempo para la vida social y familiar son los turnos partidos, afirma Borja Suárez, secretario general de la Federación de Servicios de CCOO Canarias. Por lo que desde el sindicato se ha puesto sobre la mesa la idea de eliminarlos de ciertas actividades, como los hoteles todo incluido.
Un sector anticuado
Suárez señala que la hostelería y actividades relacionadas con el turismo, como los hoteles, son el ámbito donde más impacto tiene esta situación. Un panorama que, según explica, se debe a que el sector “no se ha modernizado” y mantiene “turnicidades de los años 90” en establecimientos que ya funcionan con modelos de servicio permanente.
“En un hotel todo incluido que da un servicio 365 días, 24 horas, no tiene sentido tener turnos partidos, salvo en un momento puntual para reforzar o si la venta no es de todo incluido”, apunta.
Cuatro trayectos al día
El dirigente sindical subraya que el turno partido no solo fragmenta la jornada, sino que obliga a muchos trabajadores a realizar cuatro desplazamientos diarios: dos idas y dos vueltas.
Esta situación se agrava, según Suárez, por la gentrificación y el encarecimiento de la vivienda, que empujan a muchas plantillas a vivir cada vez más lejos de sus centros de trabajo, por lo que "la jornada se incrementa entre cuatro y cinco horas”, sostiene.
Y este modelo tiene consecuencias directas sobre la salud y la vida personal de los trabajadores, no solo por el impacto psicológico, sino también al aumento del riesgo de accidentes de tráfico o accidentes in itinere.
La propuesta de CCOO
“Todo el mundo quiere trabajar para vivir, no vivir para trabajar”, indica Suárez. Un pensamiento que lleva a CCOO a incluir la eliminación o limitación de los turnos partidos en sus reivindicaciones para la mesa negociadora del convenio de hostelería en la provincia de Las Palmas.
“Nuestra propuesta es que todos los hoteles todo incluido no tengan turno partido y que, donde por desgracia se quede porque no tienen todo incluido, estén limitados, remunerados en tiempo y en descanso”, explica Suárez.
El sindicalista recuerda que este debate nace tras la huelga del sector impulsada el año pasado en Semana Santa, donde, aunque ls principales reivindicaciones se centraron en el salario y el poder adquisitivo, también se incluyó la necesidad de “dar un paso más para modernizar el sector”.
Perdida de atractivo del sector
Y es que esta falta de modernización es lo que ha hecho, según Suárez, que el sector haya perdido atractivo para las nuevas generaciones, que no están dispuestas a aceptar condiciones que les impidan desarrollar una vida personal o familiar.
En este sentido, defiende que la reducción de la jornada laboral y la reorganización de los turnos deben ir de la mano. Para CCOO, no basta con mejorar salarios si los horarios siguen impidiendo conciliar.
“La jornada tiene que estar dentro de unas turnicidades efectivas que te den tiempo para vivir, para pasar tiempo con tu familia y para poder hacer una vida normal”, señala.
“No falta personal, faltan condiciones”
“Cuando tengamos turnicidades justas, medidas preventivas, estudios de tiempo para las camareras de piso y un salario digno, empezaremos a ver cómo el sector vuelve a ser atractivo”, afirma.
El sindicalista, en este sentido, considera que la pandemia cambió la forma en la que muchas personas entienden el trabajo y el tiempo personal. “La gente ya no está dispuesta a desperdiciar su vida comiéndose un táper en el coche porque se tiene que volver a trabajar a las tres o cuatro horas”, argumenta.
Empresas que ya se están adaptando
El representante sindical asegura que algunas empresas ya están entendiendo que mejorar la organización del trabajo también puede ser rentable. Según explica, la dificultad para encontrar personal está llevando a determinados establecimientos a revisar sus turnos y buscar fórmulas más compatibles con la conciliación.
Suárez menciona incluso el caso de un hotel en Lanzarote que ha puesto en marcha una guardería de empresa para facilitar la conciliación de sus trabajadores. Para el sindicato, este tipo de medidas marcan el camino hacia una hostelería menos precaria y más moderna.
“Trabajar en la hostelería no tiene que ser penoso ni significar no vivir con tu familia. Puede ser una situación justa”, defiende.
