Un nuevo estudio alerta de que el consumo de cigarrillos ilícitos en Europa ha vuelto a superar niveles históricos, alcanzando en 2025 el mayor peso registrado en más de una década. A pesar de la caída general del consumo legal, el mercado ilícito continúa creciendo y ya representa más de uno de cada diez cigarrillos consumidos en el continente.
El estudio «Consumo ilícito de cigarrillos y tabaco calentado, y cuota de nicotina oral en Europa», realizado por KPMG en nombre de Philip Morris Products S.A., señala que los incrementos de fiscalidad y restricciones regulatorias en determinados mercados europeos están generando incentivos que favorecen el desarrollo del comercio ilícito, especialmente en aquellos países donde el diferencial de precios es más elevado.
Además, las fuerzas de seguridad alertan de una evolución en las redes criminales, que están descentralizando la producción y diversificando los canales de distribución (incluyendo venta directa al consumidor o uso de plataformas digitales) para eludir los controles tradicionales.
Más restricciones, mayor cuota del mercado ilegal
Las falsificaciones se han convertido en la mayor fuente de cigarrillos ilícitos en la UE, alcanzando los 18.300 millones de unidades y representando el 44% del consumo ilícito total en 2025. De hecho, algunos de los países con mayor presión fiscal y normativa concentran los mayores niveles de consumo ilícito, con cuotas superiores al 20% del mercado.
«Los datos son claros: las falsificaciones se han convertido en el principal motor del mercado ilícito de cigarrillos en la UE, respaldadas por cadenas de suministro delictivas diseñadas para llevar productos falsos a los consumidores en mercados de alto valor, lo que socava la economía europea y alimenta una actividad ilícita más amplia», afirma Christos Harpantidis, director de Asuntos Corporativos del Grupo Philip Morris International, y añade: «Cerrar estas brechas en Europa requiere una acción coordinada: una aplicación más firme de la ley, cooperación público-privada y un enfoque en una regulación que sea equilibrada, basada en datos y aplicable en la práctica».
El consumo ilícito se concentra cada vez más en los principales países de Europa Occidental —sobre todo en Francia, Bélgica y los Países Bajos—, lo que agrava las presiones fiscales y los retos en materia de control a medida que aumenta la penetración del mercado ilícito.
- Francia registró en 2025 el mayor aumento del consumo de cigarrillo ilícitos en Europa y sigue siendo el mayor mercado ilícito del continente, con una cuota ilícita del 41,4 % (20.500 millones de cigarrillos ilícitos). Solo las falsificaciones representaron casi 9.700 millones de cigarrillos (alrededor del 19% del consumo total).
- Bélgica registró una cuota ilícita de casi el 25% (más de 2.000 millones de cigarrillos).
- Países Bajos superó el 22% de cuota ilícita (2.100 millones de cigarrillos), volviendo a los niveles observados por última vez alrededor de 2006.
Fuera de la UE, el Reino Unido sigue siendo el segundo país con mayor volumen de cigarrillos ilícitos del estudio, con un volumen que supera ya los 7.000 millones, incluidos 3.500 millones de cigarrillos falsificados.
España: señales de alerta
En este contexto, España muestra una tendencia de crecimiento del comercio ilícito, acercándose a los niveles registrados en 2021, con impacto directo en la recaudación fiscal y en el control del mercado. Este escenario refuerza la necesidad de políticas equilibradas que eviten efectos no deseados en el desarrollo del mercado ilegal.
Para Canarias, este debate adquiere una relevancia particular. Su condición de región ultraperiférica, su conexión con rutas comerciales internacionales y su uso intensivo del canal turístico hacen del archipiélago un entorno especialmente sensible a los flujos de comercio ilícito.
En este contexto, expertos del sector coinciden en que cualquier desequilibrio en precios o acceso puede redireccionar el consumo hacia canales no regulados. Además, el mercado ilícito implica riesgos añadidos para la salud, al tratarse de productos no controlados, y también supone una pérdida directa de ingresos fiscales que afectan a servicios públicos.
La necesidad de un enfoque equilibrado
Ante este escenario, se subraya la importancia de abordar el problema del comercio ilícito desde un enfoque integral que combine una regulación basada en evidencia, una fiscalidad equilibrada y predecible, el refuerzo de la lucha contra las redes criminales, y la coordinación entre administraciones y sector privado. Solo mediante este enfoque es posible reducir el atractivo del mercado ilegal y proteger tanto a los consumidores como a la economía regional.
Massimo Andolina, presidente de la región de Europa de Philip Morris International: «Los países que evitan los extremos y armonizan la aplicación de la ley con marcos normativos y fiscales estables, predecibles y basados en datos empíricos demuestran que es posible reducir el mercado ilícito». «Los mercados con una carga fiscal elevada y unos impuestos especiales excesivos, como Francia y los Países Bajos, donde las tendencias están empeorando, deberían tomar nota y actuar con urgencia», añadió.
Las estimaciones muestran que la cadena de valor del tabaco y la nicotina en Europa sustenta más de 2,1 millones de puestos de trabajo y genera 224.000 millones de euros en valor, comparable a la 17ª economía más grande de la UE. Con casi 24.000 millones de euros en exportaciones anuales, se trata de un ecosistema industrial significativo, aunque cada vez más afectado por el comercio ilícito en un contexto de incertidumbre económica y necesidad de competitividad en Europa. Abordar esta situación requiere una regulación pragmática y basada en datos, así como una mayor cooperación, al tiempo que se apoya la inversión y la innovación en Europa.