La empresa tinerfeña de servicios Debsar se hunde por la crisis turística

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Un turista en el aeropuerto Reina Sofía de Tenerife./
Un turista en el aeropuerto Reina Sofía de Tenerife./

El Juzgado Mercantil número 2 de Santa Cruz de Tenerife ha declarado el concurso de acreedores voluntario de Debsar 2014 Servicios SL. La medida implica la intervención de las facultades de administración y disposición del patrimonio de Debsar. Estas quedan bajo la supervisión del administrador concursal, el abogado Eugenio Alcántara Mansilla, de Las Palmas de Gran Canaria.

Debsar tiene su domicilio social en el edificio Moncayo, sito en la calle Algorín, de Arona. La entidad se constituyó en 2014 promovida por Martin Sarah, su administrador y socio único.

El objeto social es muy amplio y está relacionado con la prestación de servicios. Estos comprenden las actividades de socorrismo, control de accesos o portería, seguridad, limpieza, jardinería y alquiler de apartamentos turísticos.

Los problemas económicos de Debsar no son nuevos. Desde 2016 se ha registrado media docena de impagos o reclamaciones de la Seguridad Social.

En 2020, Debsar recortó su plantilla de 24 a 11 trabajadores. Entre otros motivos, por el desplome de sus ingresos. Las ventas cayeron en picado de 865.000 a 218.000 euros. El descenso se trasladó a los resultados económicos. Debsar pasó de beneficios de 87.000 euros en 2019, a pérdidas de 48.000 euros en 2020.

Café Rambla y Cervecería Santa Cruz Bulevar

Además de este descalabro empresarial, los juzgados de Tenerife han dictado otras providencias. Una de ellas atañe al triple fallido necesario de Café Rambla 2001 Canarias, Explotaciones de Restauración Canarias y Cervecería Santa Cruz Bulevar.

El juzgado ha resuelto aprobar el plan de liquidación de las tres sociedades, ultimado por el administrador concursal.

Además, abre la fase de calificación del concurso. En esta etapa del procedimiento se determinará si el percance fue fortuito o culpable. Esta última calificación es la habitual en los concursos de carácter necesario.

Las tres entidades explotaban sendos negocios de hostelería en La Laguna y Santa Cruz. Ante los reiterados impagos, a finales de 2019 un acreedor instó la quiebra necesaria de las tres compañías. Tras examinar la documentación, el juzgado mercantil decretó el concurso forzoso y la incautación del patrimonio del trío. El administrador único de las firmas es Rubén Jorge González Santos.

Tercia Integral de Obras

Asimismo, el Juzgado Mercantil 2 de Santa Cruz ha aprobado el plan para saldar los bienes de Tercia Integral de Obras y Servicios, de La Laguna. Entró en bancarrota a comienzos de 2020. Ahora se abre la fase de calificación, en la cual se fijará la naturaleza de la insolvencia. Es decir, si los gestores que tenían poderes realizaron acciones perjudiciales para la compañía, o por el contrario el siniestro acaecido fue sobrevenido.

Tercia la fundaron en 2014 sus actuales administradores Víctor Juan Zurita Espinosa y Raimundo Rodríguez Pérez, para dedicarse a las obras civiles. La empresa tiene su domicilio en la calle Los Custodios, de La Laguna.

Asesoría Objetivo Mercado

Otra resolución dictada por los tribunales mercantiles afecta a Objetivo Mercado SL. El expediente concursal ha quemado etapas y se inaugura la fase del convenio. El 25 de noviembre se celebrará en los tribunales mercantiles de Santa Cruz la junta de acreedores. En ella se analizarán las distintas propuestas de convenio. Los afectados podrán adherirse a la que más convenga a sus intereses particulares.

Objetivo Mercado la constituyeron en el año 2005 los emprendedores Javier López Armas y Begoña de Jesús de Bonis Redondo. Uno y otra fundaron este gabinete de consultoría empresarial, asesoría fiscal, laboral y contable.