La Fundación DISA y la Fundación SIFU han presentado en Canarias la ampliación del programa Becas SuperArte, una iniciativa que promueve el desarrollo artístico de personas con discapacidad y fomenta la igualdad de oportunidades a través de la música, la danza y otras disciplinas creativas
El programa SuperArte, que llegó al Archipiélago en 2024, da un nuevo paso adelante gracias a esta alianza, permitiendo que dos personas con discapacidad disfruten ya de una beca artística individual. Además, se incorporan becas dirigidas a entidades sociales, que incluyen formación y aplicación de instrumentos tecnológicos adaptados, facilitando el acceso a la creación musical.
La iniciativa fue presentada en un encuentro celebrado en la sede de la Fundación DISA en Las Palmas de Gran Canaria, al que asistieron representantes públicos de educación, cultura y bienestar social, así como entidades del tercer sector y profesionales de la música y la danza. El acto estuvo liderado por Mireia Fuertes, responsable del proyecto en Fundación SIFU, Sara Mateos, directora de Fundación DISA, y el músico Ismael Rosario, que ofreció una muestra artística con eyeHarp.
Arte para cambiar miradas
Durante la presentación, Mireia Fuertes subrayó que el programa busca transformar la percepción social sobre la discapacidad a través de las disciplinas artísticas, impulsando también la inserción laboral en este ámbito. Por su parte, Sara Mateos destacó la importancia de que las personas con discapacidad no solo sean público, sino protagonistas activos de la vida cultural, poniendo en valor el buen uso de la tecnología para abrir nuevas oportunidades creativas.
En Canarias, el acuerdo respalda a Ismael Rosario, de Lanzarote, que mantiene su beca por segundo año consecutivo para el estudio de instrumentos tecnológicos, y al cantautor Loewis González, de Gran Canaria, que recibe apoyo para el desarrollo de su grupo Neuro Band, una propuesta que fusiona música de raíz y pop-rock.
El proyecto también ofrece formación a entidades sociales para integrar herramientas como el eyeHarp, un instrumento digital creado para personas con discapacidad severa que permite crear música a través del movimiento de la mirada, reforzando así las habilidades comunicativas y la inclusión social.