El Grupo Lopesan ha defendido las actuaciones que desarrolla en la finca de Veneguera, en el municipio grancanario de Mogán, tras la polémica surgida por los trabajos realizados en la playa de este espacio protegido. La compañía sostiene que las intervenciones forman parte de un proyecto más amplio de recuperación agrícola y ambiental y rechaza que exista cualquier intención de promover desarrollos urbanísticos o turísticos en la zona.
La empresa asegura que los trabajos se ejecutan bajo supervisión técnica y dentro de los procedimientos administrativos establecidos, al tiempo que mantiene contactos con las administraciones competentes para garantizar el cumplimiento de la normativa.
La respuesta llega después de las críticas generadas por las actuaciones realizadas en el entorno costero de Veneguera, un enclave de alto valor ambiental y paisajístico del suroeste de Gran Canaria.
Actuaciones a la recuperación de la finca
Según explica la compañía, el proyecto contempla la rehabilitación de antiguas infraestructuras agrícolas e hidráulicas, entre ellas almacenes, caminos, pozos, canales y edificaciones ligadas históricamente a la actividad agraria de la zona.
En relación con los trabajos desarrollados en la playa y la trasplaya, Lopesan sostiene que su objetivo es corregir los efectos acumulados por las escorrentías y fenómenos meteorológicos registrados en los últimos años, especialmente tras el paso de la borrasca Therese.
La empresa afirma que las actuaciones se limitan a la redistribución de áridos y a la eliminación de alteraciones del relieve que, a su juicio, no forman parte de la configuración natural del litoral, con el objetivo de mejorar la integración entre la playa, el barranco y los terrenos agrícolas.
Una pieza clave de su estrategia empresarial
Más allá del debate ambiental, Lopesan sitúa el proyecto de Veneguera dentro de su estrategia corporativa de sostenibilidad y abastecimiento de proximidad.
La compañía destaca que durante 2025 la finca produjo 1.224 toneladas de frutas y verduras, una cifra que permitió cubrir cerca del 21% del consumo de productos frescos de los huéspedes alojados en sus establecimientos hoteleros de Gran Canaria.
Este modelo forma parte de la estrategia denominada Lopesan for Good, basada en principios de economía circular y reducción de la dependencia de proveedores externos. Según la empresa, el uso de producción propia contribuye a disminuir las emisiones asociadas al transporte de mercancías y a reforzar la actividad agrícola local.
Lopesan sostiene además que la recuperación de la finca ha permitido devolver actividad económica a unos terrenos que, según señala, permanecieron durante años en situación de abandono o con escaso aprovechamiento agrícola.