La Comisión Nacional de los Mercados y la Competencia (CNMC) ha condicionado la compra de activos de Naviera Armas Trasmediterránea por parte de Baleària en Canarias a un conjunto de medidas obligatorias que buscan garantizar la competencia, proteger al consumidor y mantener la conectividad del archipiélago.
El regulador ha establecido un marco de compromisos que la naviera deberá cumplir durante un periodo inicial de tres años, bajo supervisión directa. Estas son las principales condiciones:
Disolver acuerdos que limiten la competencia
Baleària deberá romper la comunidad de bienes que mantenía con Fred Olsen en la ruta Huelva-Canarias y, además, no podrá firmar acuerdos similares con otras navieras, evitando alianzas que reduzcan la competencia real.
Mantener frecuencias y capacidad en las rutas
La compañía queda obligada a garantizar las frecuencias actuales y la capacidad de transporte, especialmente en aquellas conexiones que superan las exigencias de las Obligaciones de Servicio Público, evitando recortes en la oferta.
Invertir en la modernización de la flota
Uno de los compromisos clave es la inversión. Baleària tendrá que destinar al menos 25 millones de euros en tres añospara mejorar los buques adquiridos a Armas y adaptarlos a sus estándares operativos.
Mejorar la calidad del servicio al pasajero
La CNMC exige avances en la experiencia del usuario, lo que incluye mejor conectividad a bordo, optimización de los sistemas de reserva y embarque, y una oferta de entretenimiento más amplia, además de un control continuo de la calidad mediante indicadores objetivos.
Controlar los precios en el mercado
Para evitar subidas tras la concentración, Baleària deberá monitorizar los precios aplicados, especialmente en rutas sin regulación directa, garantizando que no se produzcan incrementos injustificados.
Reactivar rutas interinsulares clave
La naviera tendrá que volver a operar la ruta entre Morro Jable y Las Palmas, que había sido abandonada por Armas, reforzando así la conectividad interna del archipiélago.
Mantener el empleo y el arraigo local
Entre las condiciones figura el compromiso de conservar toda la plantilla vinculada a los activos adquiridos, así como mantener la bandera española de los buques, asegurando estabilidad laboral y continuidad operativa.
Avanzar en sostenibilidad y transición energética
Baleària deberá adaptar la flota a sus estándares medioambientales, impulsando medidas de sostenibilidad y eficiencia energética en línea con la evolución del sector marítimo.
Refuerzo del cumplimiento en materia de competencia
La CNMC obliga a la compañía a implantar programas internos específicos de cumplimiento, reforzando su cultura corporativa para evitar prácticas contrarias a la competencia.
Supervisión durante tres años
Todos estos compromisos estarán vigilados por la CNMC, que exigirá información periódica a Baleària para verificar su cumplimiento.
Con este paquete de condiciones, el regulador trata de asegurar que una operación de gran impacto en Canarias no derive en menos competencia, peores servicios o mayores precios para los usuarios.
