La mujer enviada a prisión preventiva por la presunta muerte de su hija recién nacida en el sur de Gran Canaria habría dado a luz a la bebé en los baños de una clínica privada, el mismo lugar donde posteriormente fue hallado el cuerpo sin vida. La causa judicial contempla delitos que podrían conllevar prisión permanente revisable.
Según informó este jueves el Tribunal Superior de Justicia de Canarias (TSJC), la investigación apunta a que la mujer acudió el sábado 3 de enero al Hospital San Roque Meloneras, en Maspalomas. Varios trabajadores del centro la vieron entrar embarazada, un dato que ha resultado clave para la instrucción.
Al día siguiente, el 4 de enero, fue sometida a una exploración ginecológica que confirmó que había dado a luz recientemente. Esta circunstancia, unida a la localización del cadáver, ha llevado a los investigadores a concluir que el nacimiento se produjo en los baños del hospital.
Dos hipótesis bajo investigación
El juez del Juzgado de San Bartolomé de Tirajana que instruye el caso maneja dos posibles escenarios. El primero, que la mujer matara a la niña nada más nacer. El segundo, que, “con intención de causarle la muerte, la abandonara en el lugar del parto”, donde el cuerpo fue descubierto ese mismo día, según detalla el TSJC.
En ambos supuestos, la calificación penal es grave. La mujer está acusada de asesinato con alevosía, lo que ha motivado la orden de prisión preventiva, dictada para evitar un posible riesgo de fuga.
De las penas más altas del Código Penal
El Tribunal Superior de Justicia de Canarias recuerda que el asesinato con alevosía está castigado con penas de hasta 25 años de prisión. Además, cuando la víctima es considerada especialmente vulnerable por razón de su edad, como en este caso, el delito puede acarrear la prisión permanente revisable.
La investigación continúa abierta mientras la acusada permanece en prisión provisional.
